Mar Barberà Barcelona | viernes, 15 de enero de 2016 h |

El acuerdo in extremis entre Juntos por el Sí y la CUP, el pasado 9 de enero, hizo posible la formación de un nuevo Gobierno de la Generalitat y evitó que los catalanes tuvieran que volver a las urnas en el mes de marzo. El acuerdo incluía el nombramiento de Carles Puigdemont como nuevo presidente de la Generalitat de Cataluña y la posterior formación del Gobierno. Un gabinete que nace con el objetivo de conseguir, en un periodo de 18 meses, la realización de un referéndum para decidir si se quiere o no la independencia.El 14 de enero, Puigdemont nombró a los consejeros del nuevo Gobierno. Y Antoni Comín fue la persona escogida para sustituir a Boi Ruiz al frente de la consejería de Salud. Comín, número tres de ERC en la candidatura de Juntos por el Sí, es el primer consejero de Salud que no viene del ámbito sanitario. En el acto del traspaso de cartera, Comín agradeció a su antecesor en el cargo, Boi Ruiz, el trabajo hecho durante los últimos cinco años.”Dejas una muy buena herencia. Aguantar el sistema público en estas circunstancias no es fácil”, dijo.

La opinión de los agentes sanitarios

Las reacciones de algunos agentes que forman parte del sistema sanitario catalán no se ha hecho esperar. Francesc Duch, secretario general de Médicos de Cataluña (MC), ha valorado el hecho de que el nuevo consejero no tenga experiencia en el ámbito sanitario. “Esto le hace partir con una clara desventaja, puesto que no es profesional ni de la asistencia ni de la gerencia sanitaria. No lo tendrá demasiado fácil, sobre todo, teniendo en cuenta que es una legislatura muy corta”.

Por su parte, Montse Peña, secretaria general autonómica del sindicato de enfermería Satse en Cataluña, ha restado importancia a este factor. “Que el nuevo consejero no tenga ninguna experiencia en el ámbito sanitario no tiene porqué influir negativamente. Hemos tenido otros consejeros médicos que no han funcionado al cien por cien”, ha dicho. Peña también ha reconocido que “no se pueden solucionar en 18 meses todos los problemas existentes en el ámbito de la salud”.

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB), Jaume Padrós, ha remarcado que, “a pesar de que históricamente los consejeros de Salud han sido médicos o profesionales sanitarios, no tendría que haber ningún problema si el consejero es capaz de contar con un equipo solvente y potente”. Asimismo, ha definido a Comín como “un hombre muy comprometido e inquieto desde el punto de vista social”.

El nuevo consejero ha señalado en los últimos días algunas de las prioridades del departamento que ya dirige. “Nuestra prioridad es reducir las listas de espera para diagnóstico al 50 por ciento”, ha afirmado. El segundo objetivo que ha mencionado el nuevo responsable hace referencia a la sanidad privada. El consejero asume el compromiso de “desprivatizar la sanidad catalana y retirar a los operadores privados con afán de lucro que han entrado a gestionar el sistema público”. Algo que Padrós no ve factible. “Si quiere mantener las camas no, no lo veo posible”.

Duch también se ha mostrado incrédulo con este objetivo. “Algunas de estas empresas privadas que pertenecen, principalmente, al ámbito sociosanitario y de salud mental han existido siempre en el sistema público. Me cuesta mucho creer que el nuevo consejero lo pueda desprivatizar”. El sindicalista ha pedido que “al menos el nuevo consejero no aumente las privatizaciones, cómo ha pasado en el mandato de Boi Ruiz”.

Aun así, desde la organización consideran “indispensable” incrementar el presupuesto sanitario y restituir las condiciones laborales y salariales de los facultativos previas a las políticas de austeridad, puesto que la partida sanitaria se ha reducido un 14,3 por ciento desde el año 2010 y el gasto anual por habitante ha pasado de 1.297 a 1.120 euros. “Sabemos que es difícil pero se tendría que hacer todo lo posible para que se incrementara”, ha señalado Duch. Respecto al diseño del modelo sanitario catalán, el presidente del COMB ha considerado que uno de los retos que hay es “ajustar la transformación del modelo sanitario para adaptarlo a la necesidad de los ciudadanos”. Según Padrós, hay que cambiar el sistema sanitario del siglo XX, puesto que las necesidades del siglo XXI son diferentes. “Tenemos que adecuar las estructuras del sistema a las necesidades de los ciudadanos y es necesario cambiar las formas de gestión y dar la gestión a los profesionales”, ha dicho el responsable del colegio.

Valoración de Boi Ruiz

El trabajo realizado por el exconsejero Boi Ruiz durante los últimos cinco años ha estado marcado por los recortes. A pesar de que Duch ha asegurado que no pueden valorar a Ruiz positivamente, “puesto que ha cargado la mayor parte del peso de los recortes en el personal sanitario”, ha reconocido que la transparencia ha mejorado mucho puesto que, “durante su mandato, se ha tenido conocimiento de lo que cobran los gerentes. También se ha tenido acceso a los datos de los hospitales. Esto es una innovación que ha introducido él”, ha señalado Duch. Por su parte, Padrós ha valorado el trabajo de Ruiz en la misma línea. “Evidentemente, no puedo estar a favor de los recortes que se han hecho pero decir que los recortes que ha realizado Boi Ruiz han sido porque él ha querido me parece un razonamiento, aparte de infantil, totalmente injusto”.

Antoni Comín (Barcelona 1971) es licenciado en Filosofía y Ciencias Políticas por la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB). Fue militante del PSC hasta el año 2011, cuando pasó a formar parte de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). En 2013, Comín impulsó la creación de la Asociación “Socialismo, Cataluña y Libertad”, y actualmente es miembro de la junta coordinadora de esta entidad. El pasado 27 de septiembre fue el número tres por ERC en la candidatura de Juntos por el Sí a las elecciones en el Parlamento catalán. Vinculado a la política desde muy joven, es hijo de Antoni Comín, histórico luchador antifranquista asociado al PSUC. El nuevo consejero de Salud está dispuesto a garantizar que no se haga negocio con la sanidad pública y quiere revertir las privatizaciones.