c. ossorio Barcelona | viernes, 02 de mayo de 2014 h |

El protocolo para el cribado del cáncer de cérvix en Cataluña, que incluye el test del virus del papiloma humano (VPH) a mujeres a partir de 40 años en situación de riesgo, presenta un 95 por ciento de reproducibilidad entre los 12 centros que lo realizan, bajo la coordinación del Instituto Catalán de Oncología (ICO). Así se desprende de un estudio publicado en Journal of Clinical Microbiology, tras comparar los resultados de todos los estudios de calidad que han realizado de forma interna durante el periodo 2008-2011, volviendo a analizar 946 muestras.

Entre las pautas principales, que pueden servir de guía para otras comunidades autónomas que se planteen realizar el control de calidad, figuran tres: determinar el número de muestras que deben compararse, definir cuáles son los límites aceptables de falta de concordancia entre centros, y establecer que la incertidumbre asociada a la zona gris —la intermedia entre los extremos donde una muestra es claramente positiva o negativa— es muy grande, por lo que la reproductibilidad es menor y el control de calidad debe ser más exhaustivo.

Así lo explica Ignacio González Bravo, responsable del laboratorio de Infecciones y Cáncer del ICO, matizando que han definido esa zona gris y que incluye el umbral de positividad para la técnica, que corresponde a unas 5.000 copias del virus en la muestra.

“El error alrededor del corte positivo o negativo en esta zona gris es relativamente elevado, y esto es importante, porque si repito el ensayo de la muestra, el 25 por ciento de las veces va a cambiar de positivo a negativo o viceversa”, aclara el investigador, matizando que es preferible derivar a la mujer al ginecólogo en lugar de continuar repitiendo pruebas en laboratorio, ya que no se obtendrán determinaciones precisas.

Ahora bien, en términos globales, han comprobado que no se producen variaciones en el tiempo sobre el resultado de la misma muestra en el mismo laboratorio.

En cuanto a la correlación entre el número de muestras y la generación de una alarma, Bravo indica que, si se analizan 20 muestras, dos discordantes son aceptables. Y si se analizan 40, no pueden exceder de tres discordancias.

En Cataluña, el programa de cribado de cáncer de cuello de útero mediante detección de DNA de los virus comenzó en el año 2006 de forma pionera en España. Sólo se realiza en mujeres por encima de los 40 años que no han acudido al ginecólogo en 5 años o que han referido lesión de tipo ASCUS en la revisión, pero no se descarta estudiar un cribado poblacional en un futuro.