josé A. Rodríguez Barcelona | viernes, 04 de septiembre de 2015 h |

Atender mejor a los pacientes con cáncer es el principal objetivo del proyecto Optimus, una iniciativa que se ha llevado a cabo en los servicios de Oncología y Hematología del Hospital Universitario del Vall d’Hebron (HUVH). Se trata de un proyecto impulsado por la consejería de Salud catalana con el apoyo de Roche y que ha permitido evaluar los principales procesos en la atención a estos pacientes.

Como explicó Joan Carles, jefe de sección del Servicio de Oncología del hospital, “uno de los elementos claves de Optimus es que han sido los profesionales implicados en el día a día de los pacientes los que han tomado las decisiones sobre las acciones concretas que había que implementar para mejorar los procesos analizados”. De este modo, “cuando se puso en marcha el proyecto hace un año y medio aproximadamente, se eligieron los puntos de mejora”, comentó Carles.

Las acciones que se han llevado a cabo han estado dirigidas a reforzar el control cualitativo y cuantitativo de todo lo relacionado con la preparación y la administración de medicamentos antineoplásicos, a reforzar el papel del personal de enfermería especializado, a diseñar canales alternativos de asistencia con los cuales resolver dudas y atender situaciones de complejidad baja y a implementar nuevas vías de administración de fármacos en el proceso asistencial.

Boi Ruiz, consejero de Salud, señaló, durante la rueda de prensa de la presentación de los resultados del proyecto, que éste “responde a la política del Departamento de Salud de contribuir a que los ciudadanos ganen esperanza de vida y años con calidad de vida usando los recursos disponibles, que no son sólo económicos, sino que también tienen que ver con el talento, la innovación o el marco normativo”. Además, el consejero avanzó que la voluntad del departamento es “extender el proyecto a todo el sistema a través del Plan contra el Cáncer a partir del próximo año”.

Por su parte, Vicenç Martínez, gerente del Vall d’Hebron, señaló que el proyecto ya se ha puesto en marcha en otros servicios del hospital. “Cada servicio se encuentra en una fase diferente, pero esperamos que el proyecto se haya completado en un año o año y medio en todos ellos”, dijo. Martínez también afirmó que Optimus es perfectamente extrapolable a otros centros. “El Vall d’Hebron ha sido pionero. Éste es el hospital más grande de Cataluña, y si nosotros hemos sido capaces de hacerlo bien, estoy convencido de que otros centros también pueden implementar el proyecto”, dijo.

Uno de los puntos más destacados de Optimus es el que tiene que ver con la administración de medicamentos oncológicos. Así, como explicó Josep Tabernero, jefe del Servicio de Oncología del hospital, “se puso en marcha la monitorización, mediante un sistema de código de barras, del proceso de registro de producción y administración de los tratamientos oncológicos”. Como dijo este experto, “se sabe que en general hay una variabilidad del 10 por ciento entre la preparación que se quiere realizar y la que finalmente se elabora”. El problema de esta variabilidad es que “el margen terapéutico de los fármacos oncológicos es muy pequeño”, comentó Tabernero. Gracias el nuevo sistema implementado en el Vall d’Hebron, “en un primer momento este error o variabilidad se reduce al 0,5 por ciento, y, como después se volver a medir el medicamento, finalmente el error es 0, porque las preparaciones que no se han hecho correctamente se vuelven a elaborar”.

Otro de los puntos que se han mejorado es el de la vía de administración de fármacos. En los últimos años, cada vez es más frecuente que algunos de estos medicamentos oncológicos se administren por vía oral o subcutánea, y no por vía endovenosa. “De este modo mejora el seguimiento de los pacientes y su calidad de vida”, afirmó Tabernero. Por otro lado, así también se consigue una mejor optimización de los recursos, concluye el informe del proyecto Optimus. Como señaló Francesc Bosch, jefe del Servicio de Hematología del hospital, aparte de que éstas son formas de administración menos agresivas para los pacientes, se ahorra mucho tiempo. “Se pasa de 2 horas por cada paciente a 5 minutos. Esto supone un ahorro de 20 horas de estancia en el hospital por cada paciente y cada ciclo de tratamiento”.

Alternativas a Urgencias

Bosch también comentó que, en el marco de este proyecto, se analizó la eficacia del Centro de Atención Inmediata (CAI), pensado para reducir la carga de pacientes oncológicos en las Urgencias generales. El CAI está en marcha desde hace unos tres años. “Cuando un enfermo llama por teléfono, el equipo médico decide si tiene que ir a Urgencias, al CAI o al Centro de Atención Primaria”, comentó Bosch. Gracias al CAI, dijo Bosch, “la afluencia de enfermos de cáncer a Urgencias ha disminuido unos dos tercios”.

El papel de enfermería

El proyecto Optimus también ha permitido destacar la relevancia del papel de los profesionales de enfermería oncológica en el tratamiento y el seguimiento de los pacientes. Según Ángeles Peñuelas, coordinadora de Enfermería Oncológica del hospital, la clave de este papel es “el elevado grado de especialización de los profesionales”. En este sentido, esta experta señaló que los enfermeros no se limitan a administrar fármacos, sino que también proporcionan una atención integral (física, psicológica y social), “porque estos pacientes son vulnerables emocionalmente”, y además proporcionan educación sanitaria, “como el tipo de ejercicio y de dieta más adecuados”. Este grado de especialización se consigue, dijo Peñuelas, “merced a la formación continuada que se realiza en el servicio”. En este sentido, Francesc Bosch destacó que, gracias al proyecto Optimus, “se han puesto en marcha acciones para mejorar todavía más la formación de los profesionales de enfermería que atienden a enfermos oncológicos”.

El proyecto ha permitido mejorar la trazabilidad de los medicamentos oncológicos y la seguridad de los pacientes

Se prevé que el proyecto ya
se haya completado en todos los servicios del Vall d’Hebron en menos de un año y medio