| lunes, 08 de julio de 2013 h |

El servicio de Traumatología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC), en Tenerife, adscrito a la consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha efectuado recientemente en sus quirófanos dos complejas intervenciones quirúrgicas de rodilla en pacientes jóvenes para los que se han empleado novedosas técnicas y la utilización de aloinjerto de cadáver. Las operaciones, que se llevaron a cabo en dos varones jóvenes de 20 y 30 años, fueron para una reparación de ligamento cruzado anterior y ligamento cruzado posterior por luxación de rodilla en el primero de los casos, y de una ligamentoplastia de ligamento cruzado anterior con reparación del ángulo pósterolateral de la rodilla mediante la utilización de aloinjerto de cadáver (tendones de Aquiles) en el segundo de ellos. Los pacientes ya han sido dados de alta hospitalaria y, actualmente, se recuperan satisfactoriamente mientras siguen los controles exhaustivos en consulta externa y el programa de rehabilitación recomendado para su recuperación.

Para la programación de ambas intervenciones quirúrgicas, el Servicio de Traumatología del Hospital contó con la participación de Ricardo Varatojo, cirujano portugués de reconocido prestigio internacional y actual jefe de la Unidad de Rodilla del Hospital CUF Descobertas – José de Mello Saúde. Además, durante toda una mañana, un equipo de profesionales de la Unidad de Rodilla del Servicio de Traumatología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, coordinados por May Siverio, traumatóloga de esta Unidad, trabajaron intensamente en la realización de ambas intervenciones quirúrgicas. También varios especialistas de distintos centros hospitalarios tinerfeños estuvieron presentes durante las intervenciones quirúrgicas para observar in situ los novedades técnicas presentadas.

Ambas operaciones consistieron en la reparación y sustitución de todos los ligamentos rotos de la rodilla por otros procedente de tejido de cadáver, en este caso de tendón de Aquiles. El objetivo era utilizar esta compleja técnica quirúrgica con injerto al tratarse de la mejor alternativa terapéutica para dos pacientes jóvenes ya que, de prolongarse la evolución de sus lesiones, estas podrían haber derivado a corto plazo en una artrosis e incluso podría hebr sido necesario colocar una prótesis de rodilla a temprana edad, antes de los 40 años, con las complicaciones que esta cirugía protésica supone para personas tan jóvenes.

“En traumatología son operaciones difíciles, complicadas y arriesgadas porque los pacientes ya presentan unas articulaciones muy dañadas en el momento de pasar por quirófano y debe realizarse en una zona en la que se encuentran muy próximas todas las estructuras nerviosas y vasculares junto a los ligamentos”, destacó Siverio. En cuanto al perfil del candidato para ser intervenido, este es muy concreto, ya que solo pueden seleccionarse si cumplen una serie de estrictos requisitos médicos: personas jóvenes cuya expectativa de futuro es poder realizar una vida normal con la práctica de ejercicio físico y que requieran, por tanto, de estabilidad funcional.

Puesto que para la ejecución de dichas intervenciones quirúrgicas era imprescindible la utilización de injerto humano, la Unidad de Coordinación de Trasplante del Hospital participó activamente en la gestión de las autorizaciones pertinentes tanto para el desarrollo de este tipo de técnica como para la obtención del injerto ligamentoso, así como en el protocolo de transporte del tejido desde el banco de origen y en el mantenimiento del mismo hasta su utilización.