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Compromiso/ La Conferencia de las Profesiones Sanitarias reunirá a todos los profesionales del sector

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Carmen M. López Madrid | viernes, 20 de septiembre de 2013 h |

El pacto comienza a dar sus primeros frutos. Médicos, enfermeros y Sanidad ponían fecha, la semana pasada, a la Conferencia de Profesiones Sanitarias, el próximo 21 de octubre. La cita será a puerta cerrada donde se reunirán los portavoces de los profesionales sanitarios además de los consejeros de las CC.AA. así como los representantes de los grupos parlamentarios. “La prioridad es explicar los ejes principales del pacto, y constituir las comisiones de seguimiento para poder desarrollarlos”, señalaba Miralles a GM. En esta línea, Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería, puntualizaba a este semanario que se trata de “poner en marcha los acuerdos firmados”. Algo positivo para Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC, quién confía en llegar a completar el desarrollo de los acuerdos, “para recuperar la confianza en el sistema”.

Detractores al pacto

A pesar de estos avances, parece que el documento sigue sin convencer a algunos. Ahora, el turno es para cinco colegios de enfermería. Baleares, Murcia, Alicante, Castellón y Valencia rechazan la formación adicional para prescribir medicamentos. Estas colegiaciones, consultadas por GM, consideran que los enfermeros tienen suficiente preparación y formación universitaria para prescribir, por tanto, se oponen a recibir dicha acreditación. Algo que choca con la Ley del Medicamento, que desde 2009 regula la prescripción enfermera, y en su artículo 77.1 establece que será el ministerio con las organizaciones colegiales quiénes acreditarán a los enfermeros. Así, González Jurado advierte de que esta credencial está en consonancia con el modelo europeo. Por ello, en base a la Directiva Europea de Salud Transfronteriza, “una enfermera que no tenga acreditación del ministerio ni podría prescribir en España, ni en Europa”.

Por su parte, los sindicatos autonómicos médicos siguen prolongando su”crisis de identidad”, aunque, para quitar hierro al asunto, Miralles asegura que “las divergencias son un símbolo de la democracia interna palpable que existe en CESM”. En Castilla y León, aunque Tomás Toranzo no cree en la ruptura definitiva de la confederación, si se muestra escéptico ante el cumplimiento de los acuerdos. Al igual que Andrés Cánovas, secretario general del sindicato médico valenciano, quién incide en la importancia de la autonomía de cada organización y por tanto en la capacidad de divergir con el sindicato central, pero confía en la unión de la confederación. En la misma línea discordante con el acuerdo se muestra Antonio Rico, secretario general del sindicato andaluz, aunque considera fundamental la unión de todas las organizaciones y espera que nadie abandone la confederación.

De momento, esta crisis sindical está en el aire hasta el próximo miércoles cuando se reúnan todas las organizaciones que componen CESM para debatir sobre el futuro de la confederación.