| lunes, 22 de abril de 2013 h |

El estudio VISA, realizado por el Programa de Investigación en Asma de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), ha analizado una muestra de 1.160 pacientes y 300 neumólogos llegando a la conclusión de que paciente y médico solo están de acuerdo en la valoración de su enfermedad en el 57 por ciento de los casos. En cuanto a los aspectos en los que se apreciaron mayores discrepancias, se encuentran el desarrollo de actividades lúdicas esporádicas (57,1por ciento) y habituales diarias (57,6%) y en la calidad de vida (61,5 por ciento). Además, esta investgación también puso de manifiesto que en el 26 por ciento de los casos el médico infravaloró el impacto clínico de esta patología. La buena noticia es que hasta en un 53,6 por ciento de casos se se constató un asma bien controlada.

La concordancia en el grado de satisfacción con el tratamiento alcanzó porcentajes parecidos (del 56 por ciento) y, en este caso, el médico infavaloró este grado de satisfacción, con respecto a sus pacientes, en un 21 por ciento de los casos. Aquí, la menor concordancia se observó en la apreciación de la mejoría de los síntomas (62,8 por ciento), en la reducción de la frecuencia de las exacerbaciones (64,1por ciento) y en los cambios de vida asumibles recomendados (64,3 por ciento).

Ademas, de un modo general, los pacientes con asma bien controlada presentaron niveles significativos menores de discrepancia enfermo-paciente (29 y 32,1 por ciento respectivamente) en comparación con los de asma mal controlada (73,7 y 73,1 por ciento respectivamente). unos resultados que parecen indicar que la falta de concordancia podría contribuir a un menor cumplimiento del tratamiento y, en consecuencia, a un control insuficiente del asma.

Del estudio VISA, los investigadores concluyen que los principales factores de incidencia negativa en la concordancia entre la opinión de pacientes y médicos son el aumento de la demanda asistencial, el escaso tiempo de visita médica y las falsa expectativas sobre lo que esperan recibir los enfermos de sus profesionales médicos. “Es importante conocer por parte de paciente los riesgos que comporta el asma y los beneficios del tratamiento y al mismo tiempo, el médico debe conocer las expectativas y temores del paciente para poder ayudarle”, explica Vicente Plaza, neumólogo y director del Programa de Investigación en Asma de Separ. De ahí que Plaza recomiende que este problema de concordancia “debería ser considerado en los programas de educación de asma administrados a los pacientes con asma insuficientemente controlada e incluir estrategias específicas para mejorarla. Al mismo tiempo, los profesionales sanitarios deberían considerar la perspectiva de sus pacientes para la identificación de objetivos terapéuticos concretos, individualizados y alcanzables”.