C.M.L. Madrid | viernes, 13 de noviembre de 2015 h |

Los nuevos sistemas de información son el futuro para mejorar la adherencia a los tratamientos. El incremento del volumen de datos y la escasa capacidad para analizarlos hacen que sea el momento idóneo para implementar herramientas que evalúen la adherencia. Gracias a esta nueva realidad los pacientes son seguidos a través de registros, ensayos pragmáticos, estudios observacionales y prospectivos como el Real World Data (RWD).

Para Salvador Peiró, jefe de área de investigación en servicios de salud de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana, las bases de datos permiten hacer seguimiento de los pacientes y construir trayectorias, sin embargo, cuentan con una limitación que es la heterogeneidad que existe y por tanto, a pesar de su validez, la información contiene sesgos. En cualquier caso los RWD tienen un gran potencial para informar sobre los patrones de utilización, adherencia y resultados clínicos, y una vez desarrollados pueden ser incorporados a los indicadores de prescripción.

Asimismo, Laura García, gerente de acceso al mercado de TEVA, destacó la importancia de la simplificación de tratamientos mediante el diseño de dispositivos de uso más fácil para los pacientes. Según datos del laboratorio, la elección del dispositivo puede favorecer la adherencia; el cumplimiento implica el uso de recursos de manera eficiente y por tanto, conlleva ahorros.

En esta misma línea, para la nefróloga del Hospital Universitario 12 de Octubre, Esther González, en los pacientes con trasplante renal la falta de adherencia supone unos 35.000 euros al sistema. Estos incumplimientos implican la multiplicación de pruebas y por tanto un aumento de la carga asistencial. La solución pasaría por más formación, y por un abordaje multidisciplinar.

Por otra parte, la adherencia en las enfermedades crónicas fueron parte importante de las ponencias. Así, Cristina Carbonell, médico de familia del Centro de Salud Vía Roma, destacó la importancia de los programas de soporte como parte importante de las estrategias. En su opinión las características de los fármacos, la falta de motivación de los pacientes y de educación en su tratamiento son los motivos que tienen los pacientes con osteoporosis para dejar los tratamientos.

José María Castellano, del centro nacional de investigaciones cardiovasculares de HM Hospitales, expuso la experiencia de la polipíldora cardiovascular como una herramienta de mejora de la adherencia. Según estudios que se han hecho, existe un 50 por ciento de probabilidad de que aumentar el cumplimiento. En esclerosis múltiple, Virginia Meca, neuróloga de La Princesa, explicó que se ha avanzando en esta enfermedad llegando a mejorar la adherencia de los pacientes. Para ella, las nuevas tecnologías son importantes junto con los equipos y las unidades multidisciplinares para realizar un mejor seguimiento. El urgenciólogo de AP del Servicio Cántabro de Salud y vocal del OAT, Ignacio Cantero, dio a conocer un estudio clínico que están llevando a cabo para evaluar la adherencia en pacientes con hipercolesterolemia. Aunque de momento no están listos los resultados preliminares, esta investigación permitirá evaluar el efecto de la intervención de los profesionales en el grado de adherencia, así como analizar la dimensión de problemas, las variables y la estratificación de la intervención para mejorar el cumplimiento terapéutico.