Lucía Barrera, Directora de
Gaceta Médica
| viernes, 20 de noviembre de 2015 h |

Insuficiencia de financiación, inequidad, falta de coordinación… el diagnóstico de los problemas que acosan al Sistema Nacional de Salud está confirmado por muchas segundas opiniones.

Con fondos insuficientes y con un incremento de las necesidades asistenciales de la población, está claro que, o la tendencia cambia, o los próximos años seguiremos asistiendo al deterioro de la nuestra sanidad. Parece que los partidos políticos están concienciados de esto, ya están sobre la mesa las propuestas del 7 por ciento del PIB del PSOE y los casi 9.000 millones de Podemos y esta semana veremos la línea que seguirá Ciudadanos y se espera que el PP también se manifieste al respecto. La pluralidad que previsiblemente instaurarán los resultados del 20-D podría hacer que esta cuestión salga a la palestra o incluso sea uno de los puntos a tratar como llave para pactos de gobierno.

También estará sobre la mesa la equidad, un tema que Ciudadanos abandera a la par que los socialistas, que plantean recuperar el malogrado fondo de cohesión para evitar lo que ya está sucediendo en muchas comunidades autónomas, que andan a la gresca por la atención de pacientes limítrofes con variedad de acuerdos para dar unas prestaciones que no deberían ser cuestionadas. Tampoco debería serlo el debate de si hay que establecer o no una compensación económica, todo sería más fácil si, con una previsión racional de gastos que implican los pacientes desplazados, se dotara una bolsa común que asegurara la movilidad de los usuarios.

También sería todo más fácil, qué duda cabe, si se contara con un único sistema informático y no 18, no se multiplicaran las recetas electrónicas, las tarjetas sanitarias o las carteras de servicios. Las declaraciones del consejero de sanidad extremeño, de signo socialista, afirmando que las CC.AA. no deberían tener potestad sobre el calendario vacunal y que están preparando una reforma del estatuto de autonomía para devolver estas competencias al Estado, no son baladíes.