LucÍa Barrera, Directora de
Gaceta Médica
| viernes, 07 de noviembre de 2014 h |

El papel todo lo soporta y esto es algo que los electores sabemos bien, cuando tras las promesas previas a los comicios viene el “donde dije digo, digo diego” a la hora de ponerse a gobernar. En el caso de Podemos, y más en concreto en materia sanitaria, está claro que el programa electoral es un contenedor de utopías —eso sí parco en palabras porque apenas se dedica una página a la materia— . Dice el portavoz de Sanidad socialista, José Martínez Olmos, que se trata de una “burda copia” del programa del PSOE, y es que la formación de Pablo Iglesias da, simple y llanamente, lo que gran parte de la población española, cansada de los tejemanejes del bipartidismo, quiere oír, muy centrado en diatribas políticas y con pocas propuestas concretas.

Así, se apuesta por un aumento de plantilla en la sanidad pública, que en términos generales suena muy bien pero desconocemos cómo se llevaría a cabo en la práctica, ya que no se menciona si ese incremento estaría adaptado a las necesidades del sistema. Además, se prohíbe explícitamente el copago sanitario y el farmacéutico, en la línea de un sistema de cobertura universal, equitativo y gratuito, y todo ello se compensaría a través de impuestos directos. De hasta dónde llegaría la cuantía de los mismos no se especifica nada, ni sabemos si se han planteado una estimación. Pero sin duda la más surrealista de estas propuestas es la de nacionalizar sectores estratégicos para la economía española, como el farmacéutico. El Estado adquiriría una parte de los mismos para ejercer un control en sus consejos de administración.

Dicho todo esto, la formación política debería hacer el ejercicio de responsabilidad de poner los pies sobre el Sistema Nacional de Salud, dado que, de seguir así en intención de voto, Podemos será un actor importante en el juego político de la próxima legislatura. En qué grado se sabrá en las urnas pero su aparición, por de pronto, debería poner las pilas a los partidos mayoritarios. Un acuerdo como el de Alemania entre conservadores y socialistas parece lejos teniendo en cuenta los intentos fallidos de un Pacto por la Sanidad.