Lucía Barrera, Directora de
Gaceta Médica
| viernes, 04 de septiembre de 2015 h |

Las elecciones generales vendrán acompañadas del turrón y los polvorones. Comienza la cuenta atrás y con ella, los cálculos de las cuestiones que se van a quedar en el tintero y que, de producirse cambio de Gobierno, podrían ir a parar al limbo de las leyes. Quedan unos 40 días para el que el Congreso de los Diputados pierda su potestad legislativa, por lo que pronto sabremos cuáles son las tareas que se quedan pendientes.

Así, veremos por ejemplo qué sucede con el RD de gestión clínica, que tiene todas las papeletas para quedarse para “otro momento”, y con la prescripción enfermera, que sí que parece que podría aprobarse en las próximas semanas.

También se desvelará la incógnita de qué pasará con las enmiendas que se han acordado con las patronales farmacéuticas como previo paso para rubricar el pacto por la sostenibilidad. Esas enmiendas que aún no tienen ley que las recoja contemplan mecanismos de compensación si el gasto farmacéutico supera al PIB a cambio de ofrecer a la industria “un marco de certidumbre”. Alfonso Alonso cuenta con que el encaje estará hecho antes de que acabe la legislatura.

El equipo ministerial anunciaba la pasada semana una medida orientada a la farmacia que tampoco debería esperar a los comicios. Se trata de un sistema para medir el nivel de valor innovador de los nuevos fármacos, una herramienta que juzgue “lo que es y no es innovación” y que servirá como termómetro para determinar el precio del tratamiento del que se va a partir. El proyecto, del que aún no se conocen mucho más detalles, está en fase de validación en la universidad y el próximo paso será llevarlo a la industria para buscar su consenso. Una herramienta ésta que, de ser adecuada, podría quitar quebraderos de cabeza a administraciones, profesionales y compañías pero que, con los antecedentes conocidos, también podría convertirse en un nuevo mecanismo para retrasar la entrada de los fármacos que aportan valor al Sistema Nacional de Salud. Mientras, esperemos a que se despeje la incógnita…