Premios Fundamed
Lucía Barrera, Directora de
Gaceta Médica
| viernes, 22 de julio de 2016 h |

Cómo ha cambiado el Sistema Nacional de Salud en los últimos diez años? Echando la vista atrás se ve que no tanto como cabría esperar. Se hablaba ya entonces de gestión clínica, formación continuada, libertad de prescripción, carrera profesional, necesidad de ajustar las plantillas… Todos estos temas tienen vigencia porque prácticamente ninguno de ellos se ha solucionado. Si miramos hacia la política más de lo mismo: turismo sanitario, equidad, gasto farmacéutico, listas de espera, cartera de servicios, sostenibilidad… Los males endémicos de nuestro sistema perduran y se han acentuado por la crisis económica. El desafío de la financiación de la sanidad no es nuevo, pero ha ido in crescendo hasta tal punto que habrá que plantearse cuánto se puede tensar la cuerda sin que se rompa. En época de vacas flacas hay que reconocer que hemos visto imaginación en la administración, pero la mayoría de las fórmulas han seguido la norma del sálvese quien pueda sin mirar el impacto de tomar decisiones basadas en criterios economicistas. Otros diez años igual no son posibles.

Afortunadamente, la ciencia sí avanza. Más precisión, más tecnología, menos invasividad, más individualización. Son muchos los avances terapéuticos que han salido al mercado pero quizás los más mediáticos han sido la vacuna frente al virus del papiloma, los nuevos antivirales para la hepatitis C, y el cambio que está experimentando la oncología con la inmunoterapia. Avances que están destinados a influir en la vida de muchas personas, siempre y cuando todos los actores del sistema pongan unas bases sólidas para facilitar su acceso.

Durante una década he tenido la fortuna de ser observadora cercana de todo ello. A partir de ahora espero seguir siéndolo aunque desde otra perspectiva. Así que sirva esta última columna como un hasta luego y como agradecimiento a todos aquellos que durante estos años han seguido mi trabajo, y me han ayudado a desarrollarme personal y profesionalmente. Desde aquí mi más sincero agradecimiento por vuestra generosidad ¡El gusto es mío!