Lucía Barrera, Directora de
Gaceta Médica
| viernes, 08 de enero de 2016 h |

Está claro que para obtener resultados diferentes hay que cambiar la forma de hacer las cosas. El que los procesos se hayan hecho siempre siguiendo un patrón o de una manera concreta no quiere decir que esa sea la forma correcta o la mejor y es que la tradición no puede ser la única fuente de conocimiento. Y eso la medicina lo sabe bien. No obstante, la resistencia al cambio es algo natural en los seres humanos pero también lo es el afán de superación. Cada día vemos ejemplos de ello en nuestro Sistema Nacional de Salud. Son muchos los profesionales que intentan cambiar las cosas para obtener mejores resultados. En esta línea están las recomendaciones de “no hacer” que han llevado a cabo las sociedades científicas en conjunción con el ministerio. Ya son 20 las sociedades que han participado en este proceso enmarcado dentro del Compromiso por la Calidad del ministerio. El resultado han sido 100 recomendaciones ya publicadas, y se está a la espera de otras 40 de ocho sociedades científicas que componen la tercera oleada, que ya tendrán que ser consensuadas con el nuevo Gobierno.

Cambiar la forma de actuar para lograr una menor “agresión” al paciente, es precisamente lo que plantea el Grupo Español de Rehabilitación Multimodal (GERM) que pretende adaptar las técnicas quirúrgicas a la actualidad basándose en la evidencia científica. La primera piedra ha sido la Vía clínica en Recuperación Intensificada tras Cirugía Abdominal (RICA), que aunque ya está implantada en 20 hospitales, avanza aún lentamente. Los resultados son claros: aplicando este protocolo se ha logrado reducir en cáncer de colon y recto un 50 por ciento de las complicaciones y la estancia hospitalaria a la mitad. No se trata, además, de aportar más recursos, sino de una transformación estructural y organizativa que debe contar con la implicación de los profesionales, tornando su mentalidad hacia el trabajo en equipo, la voluntad de la gerencia del centro y el apoyo de la administración y los pacientes. Cuesta romper las barreras de la tradición y cambiar las ideas pero a veces se debe y se puede hacer.