Lucía Barrera, Directora de
Gaceta Médica
| viernes, 15 de enero de 2016 h |

Ser más eficientes, ésa es la cuestión. Que el Sistema Nacional de Salud adolecía en muchos ámbitos de este concepto antes y durante la crisis económica es una realidad. Que muchos han entendido el concepto únicamente como hacer más con menos, también. Dice Aquilino Alonso que Andalucía puede dar la misma calidad de atención sanitaria que País Vasco a pesar de contar con unos 550 euros menos en gasto sanitario per cápita. Dice también que hay que mirar menos la inversión y más los resultados en salud y los barómetros. El consejero saca pecho con que la mitad de la población está satisfecha con el sistema, pero ojo porque, según una encuesta de Facua, el 76 por ciento de los usuarios considera que la calidad asistencial de la sanidad pública de la región ha empeorado en los últimos cinco años.

Las comunidades han previsto ya lo que van a destinar este año en sanidad y a excepción de las que prorrogan presupuestos, todas han optado por la vía de la recuperación con incrementos. Los andaluces ya son mileuristas, y aunque Alonso lo ve suficiente, desde la Ejecutiva del Partido Socialista la propuesta de gobierno pasa por incrementar el porcentaje del PIB destinado a sanidad.

Mientras, hay cuentas que no cuadran a Hacienda. La cartera de Montoro advierte a la Comunidad Valenciana, una de las regiones que más incremento han registrado, de que los recursos que ha previsto son superiores a los consignados en los Presupuestos Generales del Estado. Más flagrante es la cuestión de las partidas destinadas a farmacia. A excepción de las que heredan cuentas y País Vasco y Galicia, que las reducen, todas las autonomías incrementan este apartado. Resulta paradójico, ya que el fisco señala en este caso que siete comunidades se han quedado cortas y eso que en este grupo se encuentran las tres regiones que más apuestan por aumentar el desembolso en política farmacéutica: Comunidad Valenciana, Baleares y Murcia. Si a esto sumamos que está pendiente la reforma del sistema de financiación y la actual incertidumbre de cuándo habrá Gobierno central, el panorama no es alentador.