josé A. Rodríguez Barcelona | viernes, 23 de octubre de 2015 h |

Identificar el alérgeno es clave en el manejo de la enfermedad respiratoria alérgica, un concepto que engloba a la rinitis y el asma de causa alérgica. Ésta es una de las principales ideas del “Consenso nacional 2015 sobre la enfermedad respiratoria alérgica (ERA) y manejo en la práctica clínica”, elaborado por especialistas de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) y presentado durante el Simposio Internacional Vía Respiratoria Única, organizado por la citada sociedad.

Como explicó Julio Delgado, alergólogo del Hospital Virgen Macarena de Sevilla y presidente del Comité de Asma de la Seaic, este “consenso es el resultado de una encuesta realizada a alergólogos de todo el país”. A pesar de que las guías suelen tratar por un lado la rinitis y por otro el asma alérgico, “en la práctica diaria, la mayoría de los especialistas las tratamos como una sola patología cuando se dan juntas”, destacó Delgado. Como señaló este experto, el consenso defiende el concepto de “enfermedad respiratoria única, es decir, de vía respiratoria única, porque hay una continuidad de la inflamación a nivel de las fosas nasales, los bronquios y los pulmones”.

Por su parte, Ana Navarro, miembro del Comité de Rinoconjuntivitis de la Seaic y alergóloga del Hospital El Tomillar, destacó que “es fundamental identificar el alérgeno responsable”. En la misma línea, Delgado comentó que las guías actuales de práctica clínica tratan la alergia “como un factor más”, cuando el “alérgeno juga un papel muy relevante y sería necesario tratar a cada paciente en función del agente causal”. De este modo, Delgado señaló que “no es lo mismo ser alérgico a un polen que a otro, no es lo mismo ser alérgico a un alérgeno perenne que a uno estacional. Además hay alérgenos que causan síntomas más intensos y otros que causan síntomas más nasales que bronquiales”. En este sentido, Navarro comentó que uno de los principales alérgenos que afectan a las vías respiratorias superiores es el polen de cupresáceas. Por otro lado, la alergia al polen de olivo es la que causa peor calidad de vida y la alergia a los ácaros es la principal causante en niños de la combinación de asma y rinitis. Asimismo, la alergia al polen del ciprés produce menos síntomas bronquiales que una alergia a gramíneas.

Relevancia de la inmunoterapia

En cuanto a los tratamientos de la ERA, Navarro puso el énfasis en que “la inmunoterapia no debe ser el tratamiento al que se recurre cuando fracasa todo lo demás”. A su juicio, hay que administrar este tipo de medicamentos de forma mucho más precoz “ya que atacan la etiología del problema, por lo que mejora mucho la calidad de vida del paciente”.

Durante el simposio también se habló de la importancia de la conjuntivitis. “Es la gran olvidada, pero puede dar mucha información ya que la conjuntiva es una mucosa muy expuesta al alérgeno”, comentó Delgado. Esta mucosa es muy asequible para realizar pruebas diagnósticas y, además, “es muy útil para realizar el diagnóstico diferencial entre los distintos tipos de rinitis”, añadió.