carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 06 de noviembre de 2015 h |

Los partidos lanzan sus discursos en sanidad con bastante sintonía. Es su ejecución lo que marca las diferencias. No obstante, Autocuidado 2015 demostró que al menos en este campo la teoría y la práctica coinciden entre algunos de los representantes del espectro político que están llamados a jugar un papel clave en la próxima legislatura: PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos. Todos ellos ven en la cronicidad el gran desafío que está por venir y todos ven que la respuesta pasa por la correcta implantación de la estrategia nacional en todas las comunidades autónomas;por la asistencia socio-sanitaria integral; el empoderamiento de los pacientes; el uso de las nuevas tecnologías y el importante papel de la farmacia comunitaria.

La mesa ‘2016 – 2020: La sanidad, objetivo prioritario’, patrocinada por Cofares y moderada por su presidente, Carlos González-Bosch, dejó patente que las elecciones decidirán el grado de conflictividad en sanidad y los posibles cambios de cara a los próximos años, incluyendo el mantenimiento, la derogación o la inclusión de paliativos en las medidas aprobadas durante esta legislatura. El Real Decreto-ley 16/2012 ejemplifica las posturas: el continuismo del PP; la oposición total de PSOE y Podemos y el matiz de Ciudadanos.

Lo mismo ocurre con la colaboración público-privada. El senador del PP, Jesús Aguirre, la defiende: “el asunto es sumar recursos en beneficio del paciente”, dijo. Ana Castaño, responsable de Sanidad de Podemos, defiende la gestión pública y la revisión de todos los procesos existentes, derogando aquellos que no se estén cumpliendo. Daniel Álvarez, portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, no es partidario de revocaciones pero sí de llevar al límite las estructuras públicas, y solo si es necesario acudir a fórmulas de colaboración. El portavoz de Sanidad del PSOE, José Martínez Olmos, promueve una gestión pública complementaria, preferiblemente con organizaciones sin ánimo de lucro, y con el sector privado siempre que haya transparencia. El diputado socialista apunta una excepción: el hermanamiento público-privado puede ser de interés para que la renovación tecnológica que necesita el sistema sanitario se haga de forma conjunta, para ahorrar costes.

Sanidad y Farmacia

Con los ojos puestos en los programas electorales que faltan por presentar, la primera cuestiónque los partidos deben responder es cómo enfrentarse a la necesidad de recursos del sistema sanitario. Aguirre defendió una financiación “pública, suficiente y lo más finalista posible”, pero no concretó ninguna cifra. Los restantes partidos sí lo hacen, amparados por lo que podrían recabarse de la lucha contra el fraude fiscal.

Podemos quiere recuperar buena parte de lo perdido con el 16/2012. Si la reforma del PP pretendía ahorrar 7.000 millones en Sanidad, Castaño plantea sumar otros 9.000. Ciudadanos cree que se podrían poner a disposición de la población 20.000 millones de euros para financiar servicios públicos esenciales, aunque no indicó qué parte se destinaría a Sanidad. Olmos, por su parte, que insistió en el déficit de 25.000 millones de euros acumulado en esta legislatura, recordó que el compromiso del PSOE es aumentar un punto del PIB hasta 2020: 10.000 millones de euros más.

En materia de cohesión, los deseos de un Interterritorial más ejecutivo manifestado por los ponentes fue minimizado por Martínez Olmos, que señaló que el papel del CISNS viene marcado por las competencias constitucionales. Precisamente por eso el PSOE defiende que la Constitución incluya el “derecho a la salud”, ya que entonces el papel del Ministerio para garantizar el cumplimiento de una decisión sería “jurídicamente diferente”.

La diferencia de posturas se amplía cuando se trata de política farmacéutica. De hecho se polarizaron horas antes de que Sanidad, Hacienda y Farmaindustria rubricaran el protocolo de colaboración. El PP defiende su validez para dar estabilidad al sector y garantizar la sostenibilidad. El PSOE insiste en su opacidad, lo cuestiona por las fechas en que se ha firmado y proclama que no lo verá válido si gobierna.

Ciudadanos, por su parte, no lo descarta, aunque no quiere que se interprete como una regla matemática. Según Álvarez, deben contemplarse excepciones si aparecen fármacos disruptivos que necesitan respuesta a corto plazo (como ha ocurrido con la hepatitis C).

El resto de recetas son igual de dispares. En materia de prestación farmacéutica, Podemos hace bandera de la transparencia en todos los procesos vinculados con el medicamento, desde los costes de I+D hasta la factura hospitalaria, pasando por financiación y precio. Más allá, apuesta por la “retirada progresiva de los copagos”, por el formento de los genéricos y por acabar con la “medicalización excesiva” en la sociedad.

Ciudadanos cree que hay que poner el foco en los medicamentos que se están usando sin valor terapéutico contrastado y plantea que quizá sea necesaria una “financiación selectiva y vinculada a la renta de los ciudadanos, por ejemplo en fármacos de uso muy cotidiano”.

El PSOE, por su parte, defendió el modelo mediterráneo como clave para asegurar el futuro de dos sectores “económicamente importantes” como son la farmacia y la distribución. Asimismo, defendió un objetivo de gasto farmacéutico basado en “gastar lo que haya que gastar, pero con eficiencia”, punto en el que resaltó la importancia de mantener la “tensión” sobre el gasto de productos que han perdido la patente. Pero en lo que Olmos más hizo hincapié es en la necesidad de garantizar el acceso y la financiación de la innovación. En este sentido, se mostró partidario de “como mínimo” anticipar la financiación desde el estado hacia las comunidades, y matizó que “tan importante como que haya el dinero suficiente es tener una mirada positiva hacia la innovación”.

El reto de la cronicidad
Los cuatro partidos ven
en la cronicidad el gran desafío de futuro y coinciden en la manera de afrontarlo

La incógnita electoral
Las elecciones decidirán
el grado de conflictividad
en sanidad y los cambios
de cara a los próximos años