Medicina regenerativa/ El trabajo acaba de ser publicado en la revista Nature

br

R.C. Madrid | viernes, 13 de septiembre de 2013 h |

Un equipo de científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha conseguido replicar el experimento de Shimya Yamanaka, Premio Nobel de Medicina 2012, dentro del propio organismo. Así, si Yamanaka consiguió crear células madre de pluripotencia inducida (iPS) en placas de cultivo in vitro a partir de cuatro factores de transcripción, estos investigadores han dado un paso más y han conseguido crear ratones en los que es posible activar a voluntad estos cuatro genes.

Pero esto no es todo ya que, al activar los genes, estos investigadores se dieron cuenta de que las células adultas de estos modelos murinos retrocedían a un estadío todavía más primitivo, el de células totipotentes, capaces de diferenciarse en todos los tipos celulares que forman el embrión y, además, capaces de “generar tejido extraembrionario como la placenta”, subraya María Abad, primera autora del artículo, que acaba de ser publicado en la revista Nature.

Este tipo de células ofrecen además la ventaja de ser más plásticas, por lo que Abad aventura la posibilidad de que sean “mejores” y de que incluso puedan diferenciarse a distintos tejidos como páncreas, hígado o corazón. De momento, la idea es intentar una “reprogramación parcial” en órganos dañados para conseguir llegar a “un tipo celular intermedio que no produzca teratomas, sino que diferencie al tipo celular del órgano donde se ha producido la reprogramación”, explica Abad, que apunta la necesidad de ajustar las condiciones de activación de los cuatro factores de reprogramación, en concentración y tiempo, dependiendo del tejido y del daño.

Aplicaciones terapéuticas

Al ser capaces de generar cualquier tipo celular por su condición de totipotencia, estas células podrían significar el primer paso para la curación de enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson o la diabetes. En cuanto a la oncología, el tema es más controvertido ya que, si bien se han demostrado ciertos paralelismos entre las células madre y las células tumorales que sugieren que ambos procesos podrían estar relacionados, la capacidad oncogénica de los factores de Yamanaka frena un pcoo la investigación en esta dirección. “Inducir los cuatro factores en tumores podría inducir la reprogramación de las células tumorales y por tanto una regresión del tumor, pero también podría exacerbar las características tumorales de las células”, explica Abad.

Quizás la “solución” podría estar en combinar descubrimientos como este con estudios como el de Juan Carlos Izpisúa (ver GM núm. 476), que ha conseguido obtener en el laboratorio células madre a partir de una alteración en el balance de genes no oncogénicos. Y es que Abad cree que “inducir los genes descritos por Izpisúa in vivo también induciría la reprogramación de células adultas a iPS en el interior del organismo”.