Gaceta Médica Madrid | miércoles, 09 de septiembre de 2015 h |

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) han descubierto por primera vez un mecanismo de protección contra el desarrollo de cáncer asociado a procesos inflamatorios, según un estudio publicado en la revista EMBO Molecular Medicine. El equipo del laboratorio de Biología de Linfocitos B del CNIC, dirigido por Almudena Ramiro, ha identificado un mecanismo por el cual el sistema inmune es capaz de reconocer células epiteliales que acumulan mutaciones y daño en el ADN, impidiendo la aparición de tumores.

En este mecanismo de desarrollo de una respuesta inmune adecuada, la proteína AID es fundamental, ya que su función permite la producción de anticuerpos, capaces de reconocer, virtualmente, cualquier patógeno con el que el cuerpo entre en contacto. La actividad de esta proteína se basa en la introducción de mutaciones en los genes de las inmunoglobulinas en los linfocitos B, que codifican para las moléculas de anticuerpos. Aunque existen numerosos sistemas que controlan que la actividad de AID se lleve a cabo de forma correcta, se sabe que si fallan pueden aparecer linfomas. Además, algunas evidencias apuntan a que un mal funcionamiento de esta proteína podría estar implicada en el desarrollo de tumores epiteliales, como consecuencia de procesos inflamatorios crónicos.

Estos indicios llevaron a los autores de este estudio a investigar a fondo, en modelos generados en el laboratorio, la contribución de esta proteína en el desarrollo de carcinomas. Ahora, los autores de esta investigación han revelado que la presencia de la proteína AID en células epiteliales da lugar a la aparición de células pretumorales, con una alta tasa proliferativa y que acumulan mutaciones. Un mecanismo que pone en marcha a su vez otro mecanismo de activación de la respuesta inmune del organismo contra el daño en el ADN, a través de los linfocitos T citotóxicos principalmente, que destruyen estas células pretumorales. De esta manera, el sistema inmune es capaz de detectar e impedir que las células que presentan alteraciones en su ADN se expandan, evitando así que puedan generar un tumor.

Este trabajo supone un gran avance en el campo de la investigación de los mecanismos que regulan la proteína AID y describe por primera vez un mecanismo extrínseco encargado de bloquear el potencial oncogénico de esta proteína.