C. O. Barcelona | viernes, 30 de mayo de 2014 h |

Más de 5.000 pruebas diarias son las que puede gestionar uno de los laboratorios automatizados más innovadores del mundo, el del Hospital Clínic de Barcelona. El nuevo CORE del Centro de Diagnóstico Biomédico (CDB) renueva la cadena de automatización que se instaló en el hospital hace ahora doce años, integrando todas las etapas del proceso analítico y abarcando pruebas de todas las especialidades médicas.

Si el anterior laboratorio CORE ya contaba con tecnología puntera, Josep Lluís Bedini, jefe operativo de la instalación, señala que en un entorno cambiante con nuevas tecnologías y necesidades asistenciales era necesario adaptarse para seguir mejorando en eficiencia. Una de las principales novedades de la nueva cadena robotizada es que integra las urgencias —antes no conectadas al CORE—, así como las fases de retapado, la conservación y eliminación de las muestras —la carga, centrifugado y destapado ya estaban automatizados—. Además, Bedini destaca que se pueden añadir automáticamente, si es necesario, nuevas pruebas a las muestras ya clasificadas.

Según detalla Àurea Mira, directora del CDB, la nueva tecnología supondrá un ahorro de 1,6 millones de euros en reactivos al hospital en los próximos ocho años. Siemens ha sido la adjudicataria del concurso público y les ha cedido la maquinaria durante este tiempo, por lo que Mira enfatiza que el laboratorio no ha supuesto ningún gasto para el hospital.

Durante los 12 años que llevaban de experiencia con el laboratorio CORE, se ha mostrado el laboratorio a 450 hospitales de todo el mundo a través de cursos de formación específicos, y ahora se da un paso más allá encaminado a optimizar la seguridad del paciente, como matiza Bedini.

Así, al integrar el laboratorio de Urgencias, se reduce el tiempo necesario para realizar los análisis prioritarios, y se minimiza la posibilidad de errores gracias a la gestión integral de las etapas pre y post analíticas.

Si bien es difícil de concretar el impacto clínico de la nueva instalación, Bedini señala que, de forma indiscutible, se posibilitará un diagnóstico más ágil y eficiente, ya que el tiempo de respuesta será predecible para que el resto de procesos asistenciales, con independencia de la patología que se trate, pueda organizarse mejor. Por ejemplo, se podrán acortar tiempos de espera en el tratamiento de pacientes oncológicos ambulatorios, según comenta Mira.