Premios BiC 2020
jornada/ La sanidad público-privada y la industria jugarán un papel fundamental

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a.f. Madrid | viernes, 15 de noviembre de 2013 h |

Fórmulas incipientes de colaboración, como el riesgo compartido, favorecerán la rapidez y equidad territorial en el acceso a la innovación por parte de los pacientes, en el marco de la corresponsabilidad necesaria entre todos los agentes para hacer frente a la coyuntura económica. A la hora de realizar el esfuerzo por mantener la calidad en la atención sanitaria, la sanidad público-privada y la industria farmacéutica tienen un papel fundamental, también haciendo posible el acceso a la innovación.

En este contexto, el papel de la sanidad privada es, asimismo, esencial. Y es que se estima que los centros sanitarios de titularidad privada participan en más del 40 por ciento de los ensayos clínicos que se realizan en España y más de la mitad de los equipamientos de alta tecnología sanitaria se encuentra en el sector hospitalario privado. Tal como asegura Manuel Vilches, director general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), estos datos ratifican que en los últimos años el sector privado ha demostrado tener un gran potencial en el ámbito de la investigación en el país. “La apuesta de nuestro sector por la investigación es obvia y constituye un motivo más para que la colaboración público-privada sea una realidad, permita seguir ofreciendo los mejores avances para los pacientes y ayude a situar a España en una posición idónea para lograr una investigación clínica de primer nivel internacional”, subrayó.

Así se puso de manifiesto durante la jornada ‘¿Cuáles son los grandes retos de la Sanidad española del 2020?’, organizada por Otsuka Pharmaceutical y el IDIS y celebrada en el Auditorio de l´Hospital Quirón de Barcelona.

La apuesta por la investigación y por la innovación de la industria farmacéutica requiere de esta colaboración público-privada para crecer y facilitar el acceso a las opciones terapéuticas más eficaces a los pacientes. En este sentido, Jordi Plaja, director general de Otsuka Pharmaceutical, asegura que son conscientes de que hacen falta cambios, “porque el sistema como tal no es sostenible” y, por tanto, el modelo de negocio debe modificarse. De acuerdo a sus valores, cree que la clave está en la innovación y en invertir en eficiencia, por lo que si se recorta la capacidad de las empresas para innovar no sólo se perderá competitividad, sino que además se obtendrá una sociedad que estará “perdiendo oportunidades de vivir mejor”.

Al encuentro asistieron profesionales y gestores sanitarios, representantes de aseguradoras médicas, del sector farmacéutico y de asociaciones de pacientes, entre otros, con el objetivo de analizar las vías de colaboración de los diferentes protagonistas de la salud en pro de la excelencia asistencial y de la sostenibilidad del sistema. Esa sostenibilidad pasa, según Juan Abarca, secretario general del IDIS, por llevar a cabo una reforma del SNS para la cual “la sanidad privada propone cuatro pilares: definición de la cartera de servicios, evaluación de la gobernanza del sistema, mejora de la eficiencia en la gestión y corresponsabilidad de los ciudadanos en la utilización del sistema sanitario”.

En vista de la situación actual, algunas compañías farmacéuticas están llevando a cabo ciertas fórmulas de riesgo compartido, proceso mediante el que dos o más partes acuerdan compartir determinados riesgos asociados a la obtención de unos resultados. Se pueden diferenciar alrededor de cinco fórmulas de riesgo compartido en la actualidad: acuerdos precio-volumen, acuerdos globales de retorno o devolución, acuerdos de ‘acceso a pacientes’, acuerdos basados en el cumplimiento y acuerdos basados en resultados clínicos.