Congreso SEAIC

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| viernes, 19 de octubre de 2012 h |

En la próxima década se espera que se duplique la prevalencia de la patología alérgica, y en la actualidad ya se asiste a un aumento de su complejidad, según comenta Blanca García, coordinadora del Comité Organizador del 28º Congreso de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic).

Ahora bien, la utilización de biomarcadores está suponiendo un cambio sustancial en su abordaje. Con el diagnóstico molecular se puede actuar contra proteínas concretas de la sustancia que genera la reacción alérgica, y se están evitando los procedimientos basados en la exposición directa a sustancias alergénicas, las pruebas cutáneas y los test de provocación. Esto permitirá afinar mejor los tratamientos, como destacó Rosa Muñoz, coordinadora del Comité Científico del Congreso.

Ahora, con un equipo de microarrays se puede analizar la sangre para detectar la reactividad alérgica de un paciente ante decenas de componentes moleculares presentes en alimentos y numerosos pólenes.

“Hasta ahora, al no ser posible identificar estas proteínas, se usaban fuentes alergénicas completas, extractos compuestos con mezclas de proteínas alergénicas y no alergénicas. El paciente puede ser sensible a alguna de ellas, pero no a todas. Sin embargo, la exposición repetida a esas sustancias frente a las que no sufría reacción puede incluso llegar a provocar una sensibilización”, apunta Mª Luisa Sanz, responsable del laboratorio de Alergología de la Clínica Universidad de Navarra.