GM Barcelona | viernes, 13 de marzo de 2015 h |

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra ha analizado los datos de secuenciación de tumores que han sido generados durante los últimos años (mayoritariamente a través de los estudios bajo los consorcios internacionales de The Cancer Genome Atlas y International Cancer Genome Consortium) para evaluar cuál es la aplicabilidad teórica de las terapias dirigidas que ya se encuentran disponibles y las que están en vías de desarrollo para el tratamiento de veintiocho tipos de los cánceres más prevalentes en la población humana.

Para hacerlo, primero se han estudiado las alteraciones observadas en el genoma de 6.792 tumores con diferentes métodos computacionales destinados a predecir cuáles de éstas son las responsables de la transformación maligna de las células de cada uno de ellos. Segundo, se han identificado in silico aquellos agentes terapéuticos capaces de inhibir de manera directa o indirecta el efecto de estas alteraciones, teniendo en cuenta fármacos ya aprobados para la práctica clínica, pero también aquellos que actualmente están en estudios clínicos o pre-clínicos. Como resultado, el estudio identifica hasta un 40 por ciento de tumores en que potencialmente se podrían usar uno de los fármacos que ya se encuentran aprobados para otra indicación.

Candidatos ideales

“El estudio permite cuantificar hasta qué punto fármacos que ya se han demostrado eficaces clínicamente para perfiles concretos de pacientes podrían ser útiles para nuevos casos”, dice Carlota Rubio-Pérez, primera firmante del trabajo. Y añade que “los fármacos ya aprobados tienen la ventaja de que se conocen en más detalle sus mecanismos de acción, así como su perfil de administración y de seguridad en los enfermos, siendo candidatos ideales para estudiar su uso para nuevas indicaciones”.

Además, el estudio también muestra que el porcentaje de casos que podrían beneficiarse de las terapias dirigidas aumenta hasta el 73 por ciento cuando se consideran fármacos que actualmente se encuentran en fases de investigación clínica.