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neurología/ Presentación de un informe de Merck Serono

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d. leguina Madrid | viernes, 18 de noviembre de 2011 h |

Unas 35.000 personas padecen en España esclerosis múltiple, de las cuales un 40 por ciento no cumple adecuadamente el tratamiento. La cronicidad y complejidad del proceso de curación, los olvidos a la hora de administrarse la medicación, la edad, el cansancio que puede provocar el tener que pincharse todos los días y la fatiga son factores que pueden influir en la falta de cumplimiento del tratamiento, lo que puede tener un importante repercusión en el empeoramiento neurológico.

Así lo aseguró Rafael Arroyo, jefe de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Servicio de Neurología del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, quien explicó que el tiempo de duración del tratamiento influye sobremanera en la pérdida de adherencia, ya que “si el seguimiento continúa hasta 5 años, la no adherencia puede aumentar significativamente”.

Por otro lado, el especialista afirmó que “si a esto se suma que el primer tratamiento tiene mejor adherencia que un segundo o un tercero tras un fracaso previo, el cumplimiento puede deteriorarse mucho con el paso de los años”. El doctor Arroyo presentó la semana pasada en Madrid los resultados de un estudio sobre el dispositivo electrónico subcutáneo Rebismart, de la compañía Merck Serono, tras dos años en el mercado.

El informe establece que el 65 por ciento de los pacientes con esclerosis múltiple apreciaron las ventajas del aparato, y su apuesta innovadora fue considerada como útil (81 por ciento) y muy útil (95 por ciento).

Este dispositivo permite la administración de cartuchos semanales de Rebif (interferon beta 1ª DCI), y el tratamiento tiene un coste anual de unos 14.000 euros. Merck también presentó RebiDose, dispositivo de un solo uso y desechable para mayor comodidad del paciente.

La esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa y los expertos señalan que cualquier mejora en la adherencia al tratamiento podría tener mayor impacto en la salud de la población. Los avances en la lucha contra esta patología han sido importantes en los últimos años, pero el diagnóstico precoz es clave para afrontar la enfermedad con garantías y retrasar la progresión de la discapacidad para proporcionar una mayor calidad de vida a los pacientes.