| viernes, 13 de noviembre de 2015 h |

No cabe duda de que un décimo aniversario siempre es una ocasión especial. Los Premios Best in Class celebraron la noche del pasado miércoles en la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid su edición número 10. En este periodo se han repartido más de 250 premios y 50 menciones de honor, escogidos entre más de 5.000 candidatos.

Estos premios y el aumento de candidaturas año tras año tras año ponen de manifiesto la ambición de los profesionales por mejorar sus centros la atención al paciente. Ni siquiera la crisis económica y la escasez de recursos del sistema sanitario han podido frenar esta vocación de todos aquellos que desempeñan una función en el Sistema Nacional de Salud.

Las cifras muestran el espíritu de nuestra sanidad y sus profesionales, médicos, enfermeros y farmacéuticos. Hombres y mujeres que son capaces de mejorar, en las condiciones que se presentan, la calidad del proceso asistencial. El índice ICAP (Índice de Calidad en Atención al Paciente) diseñado por la Cátedra de Innovación y Gestión Sanitaria de la Universidad Rey Juan Carlos, responde a las preguntas acerca de cómo es la gestión y la asistencia sanitaria en nuestro país.

Ese es uno de los grandes alicientes que tiene GACETA MÉDICA para promover estos premios: dar las gracias a los miles de profesionales de la sanidad que son capaces de aportar lo mejor de cada individuo que se suma a un impecable trabajo en equipo. Porque la calidad es eso: la generosidad del ingenio puesto al servicio de procesos complejos en los que interviene el equipo y todo ello medido de forma transparente.

En eventos de estas características nos solemos someter a la frialdad de las cifras pero es importante destacar no sólo el incremento cuantitativo, sino también cualitativo. Los cuestionarios cada vez se cumplimentan mejor por parte de los candidatos, con más rigurosidad y de una forma clara, lo que pone de manifiesto que nuestro centros sanitarios tienen ya asimilada una cultura de calidad y por eso estos premios se reciben cada año con mayor interés. Los galardones han sido además un estímulo para no dejar de mejorar y de superarse hasta situar al SNS como uno de los referentes sanitarios en todo el mundo, a pesar de las difíciles circunstancias.