Premios BiC
| viernes, 01 de febrero de 2013 h |

Ha llovido mucho desde los años 80. Varios ministros han pasado por la cartera de Sanidad, hasta el ministerio ha cambiado de nombre y, sin embargo, el proyecto de troncalidad sigue ahí, perenne en la agenda ministerial. En estas tres décadas las diferentes especialidades han expresado los requisitos que consideran imprescindibles para garantizar una formación de calidad. Este background de poco parece haber servido a la vista del aluvión de protestas que están surgiendo de diferentes sociedades científicas. Es más, el sentimiento generalizado es de disconformidad debido a que el texto reduce muchas horas de formación específica en aquellas especialidades sin tronco propio. No está de más, para variar, que no se haga oídos sordos a aquellos que saben de lo que hablan.