Gaceta Médica Madrid | viernes, 18 de julio de 2014 h |

Además del colesterol, la respuesta inflamatoria es también un importante factor de riesgo en la acumulación de placas de ateroma en patología cardiaca. Y es precisamente en este segundo factor sobre el que actúa una vacuna peptídica en estudio actualmente por la Universidad Wayne State y el Instituto La Jolla para el estudio de Alergias e Inmunología. El objetivo de esta potencial vacuna es, destacan los investigadores, reducir la respuesta inflamatoria de las arterias para lograr disminuir la acumulación de placas de ateroma.

Esta investigación está basada en los datos obtenidos por Harley Tse y Michael Shaw, de la Universidad Wayne State, que han demostrado que dos epítopos de linfocitos T del autoantígeno apoB100 están fuertemente implicados en el desarrollo de las patologías cardiacas.

Hasta ahora, si bien ya se conocía la función de los linfocitos T en el desarrollo de estas patologías, se desconocía por qué y cómo actuaban estas células. “Este desconocimiento ha obstaculizado mucho el desarrollo de este tipo de terapias para el control de la enfermedad”, ha subrayado Tse, que ha celebrado este reciente descubrimiento que les permite, ahora así, “manipular la actividad de los linfocitos T respondiendo a esos epítopos para controlar la patología cardiaca”.

Además, estos investigadores ya han identificado incluso qué dos secuencias exactas de apoB100 (3501-3515 y 978-992, llamados péptidos P3 y P6 respectivamente) son capaces de provocar estas enfermedades al ser estimuladas.

Tal y como se destaca en el estudio, publicado en la revista Journal of Inmunology and Clinical Research, estas secuencias son capaces de orientar o dirigir a los linfocitosT para que proliferen y terminen provocando aterosclerosis. La relevancia de este descubrimiento está precisamente en la identificación de esos linfocitos T “culpables” de la formación de placas, que podrían ser manipulados para que no llevaran a buen término su actividad.

Es en esta labor, todavía muy preliminar, en la que se encuentran inmersos los investigadores de la Wayne State y el Instituto La Jolla, que tratan de desarrollar con un éxito esta potencial vacuna.