Estudio/ El CNIC reformula el funcionamiento de estas células

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redacción Barcelona | viernes, 28 de junio de 2013 h |

El Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) publica en Science lo que podría suponer una reformulación completa del funcionamiento de la mitocondria.

La investigación, liderada por José Antonio Enríquez, confirma una propuesta realizada en 2008 por los mismos investigadores.

El investigador explica que en los años 90 se consideraba que se conocía con “un increíble detalle” las estructuras moleculares de las mitocondrias para convertir la energía de los alimentos en formas utilizables por las células para sus procesos vitales.

Sin embargo, la descripción de las enfermedades mitocondriales modificó esta percepción, pues el conocimiento adquirido hasta el momento resultaba insuficiente para entender sus síntomas.

La ruptura de las moléculas de alimento se almacena en la célula en forma de electrones de alta energía, pero en dos tipos de molécula: las N o las F, cuya proporción varía según el tipo de alimento. Como estas moléculas no pueden liberar energía de forma fácil, es la mitocondria la que convierte la energía en una molécula utilizable, la ATP, a través de cinco complejos I, II, III, IV y V.

Ahora bien, hasta ahora que lo ha descubierto esta investigación, no se sabía que esos complejos se asocian físicamente en combinaciones distintas denominadas supercomplejos respiratorios (SCI).

Por tanto, el sistema para optimizar la extracción de energía de los alimentos es mucho más versátil de lo que se creía, y en el estudio del CNIC han visto además que la estirpe de ratón más utilizada en ensayos tiene el mecanismo de generación de súper complejos respiratorios dañados, por lo que se han planteado dudas de cómo interpretar y trasladar a los humanos las observaciones.