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Gaceta Médica Barcelona | martes, 19 de abril de 2016 h |

Conocer cuál es el mecanismo que emplea la cocaína para traspasar la membrana cerebral ha sido el objetivo de una investigación realizada por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y la Universidad de Oxford. A través de una técnica llamada “difracción de neutrones”, los investigadores Luis Carlos Pardo, de la UPC, y Andrew Johnston, Sebastian Busch y Syliva Mclain, de la Universidad de Oxford, han obtenido la información sobre la estructura microscópica del envoltorio de agua de la molécula de cocaína.

El estudio descubre cómo la cocaína es capaz de recorrer la corriente sanguínea gracias a sus propiedades hidrofílicas. La molécula se disuelve en agua porque puede anclar a su alrededor moléculas de agua, formando puentes de hidrógeno. Pero el trabajo también ha dado respuesta a la incógnita de cómo la molécula es capaz de adaptarse a ambientes hidrofóbicos, como los que componen la barrera de protección del cerebro, en los cuales una molécula hidrofílica no debería ser capaz de actuar. En este contexto, la molécula utiliza las propiedades hidrofóbicas para engancharse a la grasa de la membrana del cerebro escondiendo las unidades hidrofílicas que, a priori, no la permitirían acceder a este tipo de entornos.

Los investigadores han descubierto que la molécula de la cocaína es capaz de adaptarse tanto a entornos hidrofílicos como hidrofóbicos cambiando sus propiedades según el contexto, con o sin agua, en el cual se encuentra. Es decir, cuando se encuentra en un ambiente hostil a las moléculas de agua, pliega sus anclajes químicos con el agua de forma que se hace pasar por una molécula hidrofóbica. Para enganchar entre sí estos anclajes químicos la cocaína utiliza precisamente una molécula de agua.