Sostenibilidad/ El “Informe Bernat Soria” aboga por reforzar el papel de los profesionales en la gestión de los recursos y desaconseja el copago

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El documento, elaborado por el ex ministro y una treintena de expertos, propone un abordaje “quirúrgico y no cosmético” para el SNS

Soria cree que el “tratamiento” debe partir de todos los agentes de la sanidad y defiende la vigencia de la necesidad de alcanzar el pacto

| 2011-02-04T15:16:00+01:00 h |

ESTHER mARTÍN DEL CAMPO

Madrid

En una semana en la que el debate sobre el copago reaparecía en las altas esferas, el ex ministro Bernat Soria se hacía eco de la opinión de más de una treintena de expertos del ámbito sanitario que desaconsejan su aplicación. Las dudas sobre su efectividad y la constatación de efectos perversos en los países en los que se ha puesto en marcha lo que él denomina “repago”, puesto que los ciudadanos ya financian la sanidad con sus impuestos, son las razones que llevan a rechazar, una vez más, la impopular medida.

En su lugar, asegura Soria, parece más razonable plantear una gestión más eficiente de los recursos y la corresponsabilidad de todos los agentes en el buen uso del sistema sanitario, reforzando la figura del profesional sanitario y corresponsabilizándolo en la gestión de recursos y en la labor de formar a los pacientes en la gestión de la propia salud.

Ésta es sólo una de las recomendaciones que recoge el “Informe Bernat Soria”, presentado en Madrid la semana pasada. Un documento patrocinado por la compañía Abbott que ha contado con la participación de representantes colegiales, sociedades científicas, responsables políticos autonómicos y pacientes, entre otros.

El documento, tal y como explicó el líder del proyecto, plantea un diagnóstico y pronóstico sobre los problemas del Sistema Nacional de Salud que exige, cuanto antes, la definición de un tratamiento que debe ser consensuado por todos los agentes para evitar que estalle la “burbuja sanitaria”. Un abordaje común para afrontar los problemas del SNS que debe ser “quirúrgico y no cosmético”, según recalcó el ex ministró, que evitó culpar a la “crisis económica” de la situación de un sistema sanitario aquejado de problemas estructurales, más allá de los coyunturales.

Tampoco renunció en su discurso a la defensa del pacto sanitario que él mismo impulsó. El requisito principal para que se haga realidad, aseguró Soria, sigue en pie: “Continúa siendo necesario”,

El informe se une a la saga de otros análisis como el de Abril Martorel o el reciente Vilardell (ver GM nº343) y marca importantes lagunas en nuestro sistema sanitario que, según indica el documento, se sitúa entre los primeros del mundo en cartera de servicios, mortalidad perinatal y otros indicadores, y a la cola de los países de la OCDE, sólo seguido por EEUU, en otros criterios como el número de amputaciones de pie diabético, lo que evidencia la ausencia de políticas preventivas en el sistema sanitario.

Recursos humanos

En su repaso por el SNS, los expertos inciden en la necesidad de redefinir las políticas de recursos humanos, una de las debilidades “subsanables” detectadas. Reclaman una mayor eficiencia en su gestión y abogan por la revisión de un modelo “funcionarial” sujeto a incentivos que no siempre favorecen el interés de los pacientes, que los autores sitúan en el centro del sistema sanitario.

“La rigidez del modelo de contratación hace difícil premiar a los profesionales que alcanzan la excelencia y penalizar a quienes no cumplen”, incide Soria, que, en línea con el resto de participantes, aboga por promover un sistema de trabajo orientado a resultados y basado en incentivos por alcanzar objetivos predefinidos, lo que aumentaría la calidad del SNS. Además de otras medidas como el impulso al desarrollo de guías de práctica clínica que permitan reducir la variabilidad, que puede llegar a constituir un reflejo de la ineficiencia del sistema y constituir problemas de seguridad.

Nunca se fue del todo, pero el debate sobre la posibilidad de instaurar el copago sanitario alcanzó la semana pasada las cotas más altas a escala política. El mismo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, descartó de manera rotunda la posibilidad de instaurar el copago sanitario: “Lo hemos estudiado a fondo, pero no merece la pena. El potencial ahorro sería muy escaso, como se demuestra en los países que lo han puesto en marcha, y generaría desincentivos a la salud”, aseguraba en una entrevista concedida a Televisión Española. Con estas palabras, Rodríguez Zapatero ponía en entredicho las declaraciones que un día antes efectuaba el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, que en una entrevista en El País admitía que aunque en este momento la discusión no está en la agenda, “es algo que habrá que reconsiderar en el futuro”.