DEBATE

br

Almudena Fernández Madrid | viernes, 16 de noviembre de 2012 h |

Los presupuestos en materia de Sanidad para 2013 fueron uno de los temas que abordaron los invitados al debate del último programa de ¡Toma Medicina! La ministra de Sanidad, Ana Mato, había explicado que los presupuestos para 2013 eran los que destinaban un mayor porcentaje a gasto social, un 63 por ciento. Algo que Julio Zarco, del Observatorio de Adherencia al Tratamiento, aplaudió. “Todo incremento presupuestario es un gran logro del Estado de Bienestar”, precisó, aunque recalcó la importancia de que “se genere un espacio sociosanitario”. Y es que, según él, todo lo sanitario tiene repercusiones en lo social y todo lo social influye en lo social.

Por su parte, Jorge Matías-Guiu Guía, vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología, apostó por que se aprovechen los recursos en tiempos de restricciones en un sistema que ha sido “alegre” en el presupuesto y el gasto pero, en el momento actual, hay que “gestionar mejor lo que se tiene”. Sobre este punto, José María López, director general editorial del Grupo Contenidos auguró que, en 2013, el gasto farmacéutico caerá entre un 20 y un 25 por ciento.

Por otro lado, sobre el nuevo copago farmacéutico, la revisión de la cartera de servicios, la reducción de algunas de las partidas presupuestarias en 2013 o incluso la posibilidad de mantener la subida del IRPF más allá del próximo año, Zarco recalcó la importancia de “hacer un diagnóstico de los focos de ineficiencia”. ¿Uno de ellos? Que no haya historia electrónica única para evitar duplicidades.

A este respecto, Guía apuntó al “retorno de inversiones” en el sector sanitario, ya que, muchas veces, medicamentos que nacen en Estados Unidos comenzaron su andadura en España. Por su parte, López señaló que los cambios deben realizarse “con diálogo y con tranquilidad”.

Una de las tareas pendientes de los sistemas sanitarios es orientarlo hacia los pacientes crónicos, tanto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha marcado entre los objetivos globales voluntarios de sus estados miembros la reducción del 25 por ciento en la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles en 2025. En este sentido, el vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología subrayó el ahorro que supone esta correcta atención a los pacientes crónicos, por ejemplo, con un menor uso de las urgencias.