cardiología/ Este protocolo conecta el interior con el exterior de los hospitales

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R.C. Madrid | viernes, 19 de julio de 2013 h |

“Atender a todos los pacientes infartados y que esa atención sea lo mejor posible, con el concurso de todos los agentes y buscando la conexión entre los profesionales que están dentro del hospital y los que están fuera”. Así define Francisco Fernández-Avilés, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Gregorio Marañón el objetivo fundamental de la puesta en marcha del nuevo protocolo ‘Código Infarto’.

Solventado el problema de qué hacer con un paciente que llega al hospital con un infarto, Fernández-Avilés asegura que todavía faltaba hasta la entrada en vigor de este ‘Código Infarto’ la coordinación necesaria entre “el momento crítico en el que el individuo empieza a tener un infarto hasta que llega a un sitio en el que se le puede atender”.

Una vez en el sitio adecuado, este jefe de Servicio de Cardiología explica que hay dos objetivos fundamentales: evitar la muerte súbita del paciente a causa de las arritmias, un problema que se puede evitar utilizando un desfibrilador, o abrir la arteria que ha producido el infarto, ya sea por trombolisis o con la introducción de un catéter en dicha arteria.

Un protocolo organizado en el que participan todos los hospitales de la Comunidad de Madrid, los servicios de atención primaria, el Summa 112 y el Samur y que ha conseguido, desde su implantación el pasado mes de junio, “tratar casi el 90 por ciento de los infartos de la manera más adecuada”, asegura este profesional.

Todo un logro teniendo en cuenta que una comunidad como Madrid, con suficiente capacidad para atender a todos los pacientes infartados, acumulaba porcentajes de pacientes sin tratar o sin diagnosticar de hasta el 40 por ciento. Ahora, gracias a este protocolo, ya implantado desde hace varios años en comunidades como Galicia, Murcia o Cataluña, Fernández-Avilés asegura que se tratarán más pacientes y, sobre todo, “mejor y más rápidamente”.