Santiago de Quiroga | viernes, 13 de abril de 2012 h |

Los premios Fundamed-El Global nos han traído unos momentos de celebración en un contexto de tensa espera. Los protagonistas y vencedores de la noche fueron asociaciones de pacientes, compañías farmacéuticas, el consejero de Sanidad madrileño, Javier Fernández-Lasquetty y la farmacia, especialmente. Ya dijo Immanuel Kant que en las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en la luz. Por eso creo que las reformas con imaginación nos llevarán a reinventar muchas cosas. Es el momento de las mentes creativas, como propone el Premio Príncipe de Asturias, Howard Gardner. De las ideas que funcionan, y de tener la certeza de que nadie es tan listo como todos juntos, saldrán soluciones eficaces.

Por eso, la idea de tratar como intrusos a los ancianos que no quieran abandonar el hospital, tras darles de alta, ha sido la noticia que desde Reino Unido nos ha vuelto a impactar. La obsesión por la optimización de los recursos sanitarios puede ofrecer malas ideas. Reino Unido ya sorprendió hace años con negarse a intervenir a fumadores con cardiopatías…” ¿Para qué operarle de una válvula cardíaca, si sigue fumando?”. España va en la otra dirección. Aquí el presupuesto del ministerio contempla la dependencia con dotación razonable. Tras los premios Fundamed-El Global, la ministra Ana Mato tendrá una idea más real de la imaginación y capacidad del sector.

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