Laparoscopia/ 10º Congreso Nacional de Cirugía Laparoscópica (Secla)

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Un 70% de los casos experimenta remisión, según un estudio venezolano

La controversia estriba en qué pacientes se pueden beneficiar de la técnica

| 2011-05-06T15:35:00+02:00 h |

Cecilia Ossorio

Barcelona

Los pacientes con obesidad mórbida (con índice de masa corporal mayor de 35 o 40) y con diabetes mejoran en el 90 por ciento de los casos con la cirugía, en cualquiera de sus variantes, ya sea bypass gástrico, derivación biliopancreática o cruce duodenal. Como explicó a GM Salvador Navarrete, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Universitario de Caracas (Venezuela), hay en la actualidad trabajos muy serios que demuestran que en el obeso diabético la cirugía provoca cambios anatómicos que modifican y mejoran la glucosa y la diabetes mellitus.

Ahora bien, el reto se encuentra en los pacientes diabéticos de tipo 2 no obesos, y durante el Congreso de la Sociedad Española de Cirugía Laparoscópica (Secla), celebrado en Vigo, Navarrete presentó un trabajo que ha dirigido con una serie pequeña de 10 casos y un años de seguimiento, que acaba de ser publicado en la revista Obesity Surgery.

Consiste en una cirugía parecida a la que se realiza a los pacientes obesos, con algunas modificaciones para corregir la diabetes pero frenando la pérdida de peso. Según indicó el experto, es una técnica mediante laparoscopia que combina una gastrectomía vertical y un puente duodeno yeyunal. Al hacer el bypass, se liberan unas hormonas que controlan la enfermedad. Se liberan varias sustancias, entre las que destacan GIP, GLP1, y PYY, además de la grelina.

La dificultad principal radica en identificar cuál es el paciente que se va a beneficiar realmente de la cirugía. De momento, según Navarrete, un 70-80 por ciento de los casos experimenta remisión de su enfermedad, y el resto no remite pero sí mejora, por lo que requieren menos medicación. Además, la dislipemia se corrige en el 100 por cien de los pacientes. “Es un gran logro entendiendo que tenemos una epidemia de obesidad y diabetes en el mundo”, añadió.

El estudio concluyó en octubre y ahora se encuentran en el segundo año de seguimiento. En la actualidad, el equipo liderado por Navarrete está realizando una segunda fase de estudio en la que analizan las longitudes de los segmentos del intestino delgado. “Antes los realizábamos con 50 cm de asa biliopancreática, y un metro de asa alimentaria. Ahora, utilizamos asa biliopancreática de un metro, y una alimentaria de 1,50 m”, concretó, explicando que este cambio anatómico parece generar mejores resultados.

En España, Manuel García Caballero, del Hospital Universitario de Málaga, está trabajando en una técnica diferente, el bypass gátrico de una sola anastomosis (BGUA), pero obteniendo resultados similares a los de Navarrete, según presentó en el congreso.

Cirugía del cáncer

En algunas localizaciones la laparoscopia ha demostrado que es más beneficiosa que la cirugía convencional, como en la cirugía de la vesícula biliar, la del reflujo gastroesofágico o la de la obesidad, sobre todo en cuestión de mejor recuperación, menor dolor posoperatorio y una recuperación más rápida.

Como señaló Ernesto Toscano, jefe de Servicio de Cirugía del Hospital Povisa de Vigo y presidente del comité organizador del congreso, la introducción de la laparoscopia en los hospitales españoles ha sido muy desigual, aunque en los últimos diez años la incorporación ha sido exponencial. Se está viendo que estas mismas técnicas se pueden aplicar a procedimientos menos habituales, que requieren mayor entrenamiento por parte de los cirujanos, como en cirugía del cáncer.

Es el principal reto de cara a los próximos años, demostrar con evidencia científica que la vía laparoscópica es al menos igual de eficaz que la abierta para abordar el cáncer, y ya hay algún trabajo que apunta en ese sentido. “Lo que no está claro es que haciéndolo por esta vía consigamos los mismos resultados en lo que respecta a supervivencia a largo plazo. Se está comprobando que se pueden lograr resultados similares, pero de momento hay pocos años de experiencia”, explicó Toscano.

La mejora de lo ya disponible, como la incorporación de las 3D a la cirugía laparoscópica, es otra de las tareas pendientes.