REACCIONES/ Los sindicatos comparten el temor de CC.OO. de que suponga recortes

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E.M.c. Madrid | viernes, 07 de septiembre de 2012 h |

El anuncio de un cierto consenso en el cambio del modelo retributivo de los profesionales sanitarios entre nueve consejeros y el ministerio de Sanidad ha provocado una mezcla de desconfianza y recelo entre los representantes sindicales. La semana pasada CC.OO. confirmaba su temor de que las novedades pudieran suponer un recorte salarial en toda regla (ver GM nº 433). Esta vez, Francisco Miralles, secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) corrobora sus sospechas.

“No tenemos nada que decir sobre la posibilidad de que haya un nuevo modelo retributivo o de que parte de las retribuciones sean variables, como ya adelanta el RDL 16/2012, aunque sin concretar mucho”, afirma Miralles. “Lo que sí nos preocupa es que esto se aborde precisamente en un momento de escasez económica, recortes y conflictividad”, alerta el portavoz. En su opinión, el modelo de retribuciones es algo “estructural”, debe estar por encima de momentos de crisis e incluso de las cuantías económicas.

Aún así, el secretario general de CESM subraya que si el ministerio está dispuesto a ir adelante y plantearlo, “está bien que consensúe con todo el mundo”, pero la “regla natural” es que lo haga con los profesionales, “que es a quienes va a afectar”, sobre todo, con las organizaciones que los representan. Sería “impresentable”, en su opinión, que no se contara con ellos. De hecho, hasta ahora, ni tan siquiera han sido informados: “No tenemos ningún borrador, ninguna idea, más allá de lo que han contado en la reunión y ha recogido la prensa”, critica.

Así las cosas, Miralles advierte de las consecuencias: “si el nuevo modelo retributivo no se va a negociar y van a venir imposiciones que son inasumibles, vamos a responder claramente”, afirma, con una justificación: y es que “una cosa son determinados recortes en circunstancias de crisis, y otra un cambio estructural que nos afectará para todo la vida”. “Por ahí no pasaríamos”, puntualiza.

El secretario general de CESM recoge el sentir de los médicos: “la noticia ha puesto las ‘orejas de punta’ a los profesionales, no nos vamos a dejar avasallar”. Asimismo, cuestiona que haya sido abordado en una reunión “informal”, al margen del Consejo Interterritorial en el que sí participarían algunas comunidades que probablemente no estén de acuerdo.

“Creemos que no es serio. Con la sanidad y los salarios de los profesionales de la sanidad no se juega. Merecemos un respeto mayor que el que se nos está demostrando. Si se nos pierde, lo perderemos también nosotros”, apostilla.

A pesar de no haber recibido ninguna información directa del ministerio, Miralles está convencido de que hay avances en la materia. Si ha surgido esta información, subraya, es porque hay unos borradores y unas conclusiones claramente que definirán algo, asegura, sin dejar de expresar su sorpresa por las líneas trazadas por Ana Mato desde su llegada al ministerio.

Sin noticias de Sanidad

Pilar Navarro, secretaria de Sanidad y Servicios Sociosanitarios de UGT comparte estas sospechas. “Han debido terminar su actividad los grupos de trabajo que se establecieron en el Consejo Interterritorial”, asegura, aunque, insiste, “el sindicato no ha recibido por ahora ningún documento”.

Al margen de la reunión del ámbito de negociación del Foro Marco del Diálogo social antes del verano, UGT no ha recibido novedades. Además, en ese encuentro, recuerda, no entendieron que tuvieran disposición de negociar. Se limitaron a ofrecer la posibilidad de que los sindicatos realizaran aportaciones a los grupos de trabajo, a lo que los representantes sindicales se negaron en banda, solicitando la convocatoria de la mesa sectorial. “No hemos hecho sugerencias porque para nosotros el modelo que vale es el de la negociación colectiva y el diálogo social, que está roto en este momento”, asegura Navarro.

La portavoz de UGT insiste en que el modelo retributivo es materia de negociación y ámbito de la función pública, que está en el marco del ámbito del estatuto básico del empleado público. “Si quieren cambiarlo, tendrán que hacerlo por los cauces legales”, sostiene. “No entendemos muy bien qué es lo que pretenden. No sabemos ni las conclusiones a las que han llegado, ni las ofertas que hacen, ni cuáles son los posicionamientos”, añade.

Por otra parte, Navarro duda de las aportaciones de los grupos de trabajo. “La realidad es que vuelven a hacer siempre lo mismo”, sostiene. La responsable de UGT echa en falta una verdadera política de recursos humanos: los temas tratados hasta ahora son parches que se introducen para no abordar una política real sobre esta materia. “Esperemos que haya un cambio de actuación, porque las organizaciones tenemos que participar y ser garantes de negociaciones y diálogo para establecer un consenso que actualmente no existe”, concluye.