Galicia/ Piden a los facultativos que no se dejen presionar por plazos inexistentes

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La coalición desconfía de las cifras de seguimiento ofrecidas por el Sergas en Lugo

Farjas reúne el consejo asesor de la sanidad buscando ideas que aporten solvencia

| 2011-06-17T16:16:00+02:00 h |

E.M.C.

Madrid

El Sergas y los sindicatos médicos gallegos continúan su pulso por la firma de los objetivos que condicionarán el cobro de las retribuciones variables de los facultativos. Esta vez, la escena se ha trasladado a la prensa regional, donde la semana pasada comenzaron a aparecer informaciones en las que supuestamente y, según datos del servicio de salud, hasta el 90 por ciento de los médicos de la provincia de Lugo habrían firmado estos documentos.

Desde la coalición CESM-Omega se ha emitido un comunicado en el que se apunta la posibilidad de que estos datos, proporcionados por el Sergas, insisten, tengan como objetivo “crear una corriente de opinión con un efecto de arrastre y adhesión a los mismos”, hecho que no tiene “nada que ver” con la realidad, dada “la contestación masiva en contra que han tenido”.

Falsos plazos

La coalición también advierte a los médicos de que no se sientan presionados por supuestos plazos para la firma e insiste en que a día de hoy, la negociación sigue abierta y todavía se reservan la adopción de medidas de fuerza si no se reconduce hacia un acuerdo.

Aunque reconoce que en el último mes las negociaciones han conseguido suavizar en parte la postura inicial del Sergas, que ha aumentado el techo de prescripción de innovadores hasta el 3 por ciento, CESM-Omega sigue manteniendo la recomendación de “no firmar” los contratos de este año, si continúan en estos documentos apartados que introduzcan postulados imposibles de cumplir o variables “excluyentes”.

Mientras avanza la negociación en los centros de salud y los hospitales, la consejera gallega, Pilar Farjas, se reunía la semana pasada con el Consejo Asesor del Sistema Público de Salud, integrado por directivos sanitarios, expertos en gestión y responsables colegiales, en busca de propuestas que garanticen la solvencia de la sanidad, como su fallido catálogo.