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GM Madrid | viernes, 10 de julio de 2015 h |

Científicos del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona acaban de pulicar un trabajo en Nature Communications en el que señalan la función clave de la proteína CEP63 en el desarrollo cerebral (ya que interviene en la correcta división de las células madre cerebrales) y en la producción de esperma.

En el trabajo, Travis Stracker y Jens Lüder, director del laboratorio de Inestabilidad Genómica y Cáncer y director del laboratorio de Organización Microtubular respectivamente, detallan las bases moleculares del Síndrome de Seckel, una enfermedad rara que causa microcefalia y retraso en el crecimiento. En concreto, destacan que las células sin CEP63 retrasan la división celular, por lo que entran en muerte programada a partir de la acción de la proteína p53. “Cuando evitamos la muerte celular eliminando p53 de los embriones en desarrollo conseguimos que el cerebro se desarrolle hasta su tamaño normal”, explica Lüders.

Este descubrimiento abre ahora la vía a estudiar si inhibidores de p53 podrían ser la base de un futuro tratamiento para prevenir la microcefalia. Eso sí, tanto Stracker como Lüders destacan que aún es pronto incluso para decir siquiera que esto podría ser una propuesta de tratamiento en humanos, ya que el siguiente paso es testar primero estos inhibidores de p53 en modelos de ratón para caracterizar y analizar los efectos a largo plazo, además de comprobar que la inhibición de p53 no tiene efectos perjudiciales en otras fases del desarrollo embrionario.

En cuanto a la función de CEP63 en la generación de esperma, es la primera vez que se describe. “Sabemos que sin CEP63 hay problemas durante la meiosis, la división celular necesaria para que las células germinales masculinas produzcan esperma”, apunta Lüders.