| lunes, 17 de junio de 2013 h |

Investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) y del Instituto de Investigación del Vall d’Hebron (VHIR) han demostrado que la administración de células madre mesenquimales modificadas genéticamente regenera el tejido pulmonar y frena el proceso inflamatorio en ratones con lesión pulmonar aguda. Los resultados de este estudio se han publicado en la revista ‘American Journal of Respiratory Cell and Molecular Biology’.

Unos resultados importante teniendo en cuenta que la lesión pulmonar aguda y su manifestación más severa, el síndrome de distrés respiratorio agudo, se caracterizan por ser procesos inflamatorios muy graves que dañan los pulmones con una mortalidad de entre el 40 y el 50 por ciento y que actualmente no existe ningún tratamiento eficaz más allá de los cuidados paliativos y la ayuda mecánica a la respiración.

“Desde hace unos años se trabaja en la administración de células madre mesenquimales humanas procedentes de tejido adiposo obtenido de liposucciones en diferentes patologías”, ha explicado el investigador del grupo de Genética Molecular Humana del IDIBELL, Josep Maria Aran. “Nosotros hemos comprobado que estas células madre son capaces de llegar fácilmente a los pulmones y allí secretan sustancias antiinflamatorias y factores de crecimiento”.

La citoquina IL33 es una proteína que actúa como señal de alarma en estos pacientes. Cuando se inicia el daño a los pulmones, las células secretan esta sustancia que es altamente proinflamatoria y provoca una respuesta muy fuerte del sistema inmunitario. “Pensamos”, explica Aran, “que si modificábamos genéticamente las células madre mesenquimales para que secreten una molécula antagonista de IL-33 se podría detener el proceso inflamatorio y vimos que, en ratones, el efecto era más positivo que con las células sin modificar: hay regeneración del tejido pulmonar y prácticamente anula el proceso inflamatorio en los pulmones”.

El Idibell ha firmado un acuerdo de licencia con la empresa vasca Histocell sobre esta modificación genética y actualmente ya están trabajando para que este “medicamento inteligente” pueda llegar a la fase clínica y probarlo con pacientes.