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C.r. / C.A. / J.P.R. Madrid | viernes, 16 de mayo de 2014 h |

La Generalitat de Cataluña estudia el aplazamiento de la aplicación de la ‘tarifa plana ‘ de medicamentos, después de mantener el pasado lunes una reunión con la patronal de la industria farmacéutica, Farmaindustria. La medida debería entrar en vigor el próximo 1 de junio, aunque fuentes de Catsalut han manifestado que la decisión está en el aire. “Lo estamos hablando”, han señalado.

Esta semana se producirá un nuevo encuentro entre Catsalut y Farmaindustria en la que probablemente se fijará una fecha definitiva para la puesta en marcha de la iniciativa. Fuentes del sector han subrayado que la patronal insistirá en la negociación con el objetivo de convencer al Gobierno catalán de que el modelo no es el más adecuado. Desde la Generalitat ya han asegurado, sin embargo, que el sistema ha recibido el visto bueno del consejo de dirección y continuarán con la iniciativa.

Los hospitales de Catsalut se encuentran a la espera de la decisión definitiva para comenzar a trabajar con los proveedores farmacéuticos en la negociación de los precios. Las reacciones han sido diversas en el sector (ver GM nº 511). Si el Consorcio Sanitario de Tarrasa expresaba sus dudas acerca del nuevo modelo, el Consorcio de la Salud y Social de Cataluña (CSC) ve con buenos ojos la iniciativa. “Desde nuestro punto de vista, esta alternativa es mucho mejor que la rebaja lineal en los precios de catálogo que el CatSalut llevó a cabo en 2012 y 2013, ya que permite a los centros trabajar en la mejora de la eficiencia en la prescripción de medicamentos, al contrario que la rebaja lineal en precios de catalogo”, ha expresado José Augusto García, director general del CSC, que ha recordado que este modelo ya se aplica “en otras líneas asistenciales, como la hospitalización o las urgencias”.

El Consorcio Hospitalario de Vic (CHV) también ha realizado una primera lectura positiva. “El pago por procesos es una buena línea, siempre y cuando se base en protocolos clínicos bien definidos o que hayan sido valorados por programas de armonización fármaco-terapéutica y que la metodología de cálculo sea correcta”, advierte su directora de Ámbito Ambulatorio y Servicios Comunitarios, Isabel Ramon.

Diversas sociedades científicas habían expresado sus dudas al entender que podría suponer un riesgo para los pacientes (ver GM nº 511), una tesis que García descarta. “Las tarifas planteadas deben entenderse como coste medio por paciente y año y no existe ninguna limitación en el número de pacientes a facturar”, manifestó. El director general del CSC tampoco cree que la medida vaya a suponer trabas al acceso a las innovaciones. La calidad asistencial era otro de los puntos que preocupaban a las sociedades. Ramon descarta cambio, ya que “se mantiene la prescripción según los protocolos establecidos de acuerdo al perfil de paciente”.

Frente parlamentario

El PSC, en cambio, ya ha mostrado su desacuerdo con la iniciativa. La portavoz de Salud en el Parlamento Catalán, Nuria Segú, lamentó que la medida tenga “como único objetivo el ahorro” y ha adelantado que su partido pedirá explicaciones al consejero.

Los socialistas denuncian que no han sido informados y temen el efecto que pueda tener esta decisión sobre los hospitales de referencia, que además de atender a sus pacientes, actúan de “colonia tracción” para otros usuarios. Una de las consecuencias podría ser una “dispersión” de pacientes, lo que supondría a largo plazo “un problema en investigación”, añadió Segú.