GINECOLOGÍA/ La interrupción del embarazo se llevaría a cabo con farmacología

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Se aplicaría en los centros de salud hasta la séptima semana de gestación

Este modelo ya se utiliza en otros países como Francia, Suecia y Austria

| 2010-06-04T16:50:00+02:00 h |

Redacción

Madrid

La Consejería de Sanidad de Cataluña estudia la implantación de un nuevo modelo de interrupción del embarazo, en el marco del desarrollo de la nueva ley nacional, que podría llevar a la atención primaria de la comunidad la realización de los abortos hasta la séptima semana de gestación.

Su consejera, Marina Geli, explicó a su salida de la reunión del Consejo Interterritorial del pasado 31 de mayo, que abordó el desarrollo de la ley a través de dos reales decretos, que se trata de una iniciativa todavía en estudio, basada en el uso de farmacología, sin necesidad de cirugía o aspiración, que se llevaría a cabo en los centros de salud. Un método que ya se utiliza en países como Francia, Suecia o Austria en los que podría inspirarse el departamento.

Días atrás, la responsable catalana ya avanzó que la medicación cumpliría con los supuestos establecidos por la ley y que la consejería se planteaba su utilización a partir del año próximo, aunque matizó que la decisión no estaba tomada todavía.

Quedan pendientes, en cualquier caso, la revisión de algunos elementos técnicos que todavía están en fase de análisis, como el hecho de que, hasta la fecha, este tipo de medicación es de uso hospitalario.

En la misma línea, Geli expresó el apoyo de Cataluña a la nueva ley, aunque matizó que hay que abordar también las políticas de anticoncepción y recalcó que en la comunidad existen “buenos indicadores” que reflejan que los embarazos en jóvenes han empezado a estabilizarse y que bajarán en los próximos dos años.

Silencio de los médicos

A la espera de conocer más detalles, las sociedades científicas de atención primaria regionales han optado por guardar silencio. A pesar de haber sido consultadas por GM, ni Camfic ni Semergen Cataluña han valorado la posibilidad de que los médicos del primer nivel intervengan en un futuro en la interrupción del embarazo.