josé a. rodríguez Barcelona | viernes, 06 de marzo de 2015 h |

Comprender mejor la relación entre la flora intestinal y el VIH es uno de los retos de los investigadores de esta enfermedad infecciosa. Ahora, un estudio liderado por científicos de la Unidad Mixta de Investigación en Genómica y Salud de Fisabio de la Generalitat Valenciana y el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universidad de Valencia señala que el metabolismo alterado de la microbiota intestinal podría contribuir a agravar la salud de los pacientes con VIH.

El trabajo se realizó con nueve pacientes infectados por VIH con respuesta positiva al tratamiento antirretroviral y doce individuos control que coincidían con la edad y el sexo de los pacientes con VIH. Por un lado se midieron variables clínicas relativas al sistema inmune, ateroesclerosis, inflamación y riesgo cardiovascular y, por otro, se efectuó un análisis metagenómico de las comunidades bacterianas intestinales de los participantes.

Andrés Moya, catedrático de Genética de la Universidad de Valencia e investigador de la Unidad Mixta de Fisabio, explica que también observaron que “había muchas bacterias exageradamente presentes, como es el caso de las del género Prevotella”. Según Moya, la principal conclusión de este trabajo es que “los cambios en la flora intestinal en los pacientes con VIH se correlacionan estadísticamente con variables propias de las personas que tienen el virus, como la translocación de metabolitos bacterianos al torrente sanguíneo, cambios en la función tímica, inflamación, trombosis y marcadores de células T”. De todos modos, comenta Moya, “esta correlación no quiere decir necesariamente que haya una relación causal entre las alteraciones en la flora intestinal y estas variables”. Como apunta este experto, habría que seguir investigando en esta línea para aclarar si se puede hablar de una relación causal.

Moya comenta que una de las implicaciones terapéuticas de esta hipótesis “podría ser emplear prebióticos y probióticos para restaurar la comunidad microbiana y disminuir estas variables”. Los investigadores están realizando análisis similares en distintos grupos de pacientes con diversas respuestas al tratamiento antirretroviral para entender los cambios causados por estas comunidades bacterianas aberrantes.