Investigación/ Se quiere pasar de la financiación por estructuras a la de programas

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Navas advierte de que no se va a seguir financiando a grupos no competitivos

Recava inicia su trasformación con propuestas de nueva estructura y programa

| 2010-11-26T17:02:00+01:00 h |

1.426 artículos científicos publicados en revistas internacionales, 376 proyectos científicos, 21 patentes, 47 cursos de formación, 300 intercambios entre investigadores, 19 documentos de consenso y guías de práctica clínica, así como 32 investigadores que son miembros de comités científicos y editoriales.

Estas cifras resumen la actividad de la Recava desde su existencia, nacida para contribuir a reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares sobre la supervivencia y calidad de vida de los ciudadanos españoles y el traslado de sus resultados a la práctica clínica diaria.

Esta red de investigación ha desarrollado además una extensa actividad científica internacional participando en 26 proyectos internacionales y 119 ensayos clínicos convencionales.

Destaca el programa de formación de investigadores que incluye temáticas como el manejo de tecnologías de base molecular, obtención y gestión de muestras biológicas, tratamiento bioinformático de datos y el manejo de ámbitos poblaciones de aplicación de resultados. También incluye la identificación de las asociaciones genotipo-fenotipo clínicamente útiles, marcadores biológicos-físicos diagnósticos, dianas terapéuticas e identificación de terapias óptimas desde el punto de vista molecular.

E. Sainz Corada

Madrid

Apenas un par de semanas antes de que se conozcan los resultados de la evaluación a la que se están sometiendo las 14 Redes Temáticas de Investigación Cooperativa Sanitaria (Retics) —y de la que depende que continúen recibiendo fondos públicos o dejen de percibirlos— José Jerónimo Navas, director del Instituto de Salud Carlos III, ha sido contundente: “Los grupos con una producción escasa nula o no relevante, o aquellos que no estén alineados con los objetivos de la Red podrán ser discontinuados”.

Ésta es la primera vez que se hace una evaluación formal de las redes (el año pasado se hizo con los Cibers) y Navas es tajante asegurando que si un grupo, tras dos o tres años, sigue “sin producción relevante tendrá que darse de baja”, si bien matiza este extremo “será anecdótico y puntual”.

Esta decisión forma parte del cambio de timón que el ISCIII quiere dar a los grupos de investigación españoles, motivada de una parte por la tendencia presupuestaria para los próximos tres años, que viene marcada por el Plan de Austeridad en el que hay ajustes para 2011-2013 con un 15 por ciento de rebaja, y la exigencia de tener resultados con los que obtener financiación externa, retornos y “ser capaces de generar iniciativas empresariales”.

“Si no hay resultados no hay éxito. Por eso vamos a cambiar el énfasis de financiación de estructura, de procesos, por el de resultados: publicaciones, formación, protocolos y guías, ensayos, patentes… eso es valor añadido. El cambio fundamental es que los investigadores españoles empiecen a pensar en resultados”, continuó.

Por todo ello, y como señaló Navas “hay que introducir cambios prudentes y progresivos pero necesarios”. Una tendencia que debe trabajar en base a un programa y objetivos a medio plazo. “Se va tratar de adaptar la estructura de las redes a la evaluación y no vamos a seguir financiando los grupos no competitivos”.

Nueva estructura

Eso quiere decir que habrá que realizar ajustes. Y la Recava ya se ha puesto manos a la obra. Pese a estar entre las tres redes mejor valoradas —solo por detrás de las de Dieta Mediterránea y Sida— ha iniciado la transición, y durante su cuarta reunión anual se lanzó la propuesta para empezar a formular el que será el nuevo modelo.

Tras la reagrupación en cuatro grandes áreas (disfunción ventricular y fallo cardiaco; enfermedad coronaria e infarto de miocardio; patología endocárdica y vascular; arritmias y cardiopatías familiares.), se propone un nuevo programa científico con “un número reducido de proyectos pero más ambiciosos”, dijo David García Dorado, su director científico.

Así destacó la importancia de llevar a cabo una “priorización estratégica”, para lo que se propuso una nueva estructura y programa científico para la red, con resultados intermedios y orientación estratégica “que antes no había”. “Están empezando el proceso de transformación de una red basada en la financiación de estructura, a una red basada a futuro en la financiación por programas”, confirma Navas.

“Es de las redes que más ha entendido el proceso”, señaló y por eso, aseguró no se va a ver afectada “de un modo importante” en su presupuesto. “En ningún ejercicio económico se le ha reducido (3.348.704,65 euros fue la dotación de los dos últimos) y, en este momento, la congelación puede considerarse un éxito”, concluye.