Investigación/ Casariego y Moreno presentan el Primer Plan Clínico de Investigación del Consorcio de Apoyo a la Investigación Biomédica en Red (Caiber)

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Siete de los 46 ensayos aceptados por este organismo y calificados como ‘proyectos de excelencia’ investigarán con niños y embarazadas

La selección de proyectos se ha hecho valorando únicamente la calidad sin tener en cuenta el coste del mismo o el currículum del solicitante

| 2011-07-15T16:07:00+02:00 h |

E. Sainz Corada

Madrid

Sin currículum ni presupuesto. Tan solo un proyecto interesante y, sobre todo, de excelencia científica. Ésas son las únicas condiciones exigidas para lograr financiación del Primer Plan Clínico de Investigación de la Plataforma Española de Ensayos Clínicos, Caiber, para un ensayo, algo no solo pionero en el mundo, sino insólito hasta ahora en el campo de la investigación biomédica.

La idea es favorecer la investigación independiente con buen proyecto —al margen de si quien lo presenta cuenta “con un gran currículum” o del dinero que pueda costar— y dotarlo de un lenguaje científico “homologado” que les permita obtener resultados publicables y los medios materiales para desarrollar su investigación garantizando que el ensayo se realiza según los más elevados estándares de calidad y en el menor tiempo posible.

“En España hay mucha y muy buena investigación clínica pero muy poca es independiente, la mayoría está financiada por las farmacéuticas —asegura Santiago Moreno, miembro de la Comisión Técnica de Evaluación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), encargado del estudio y supervisión de estos proyectos—. Además la investigación es elitista porque solo grupos grandes o con patrocinio de la industria pueden llevarla a cabo”.

Para ello, el Caiber pone a disposición de los proyectos los recursos humanos y materiales de los 40 centros que forman parte de su estructura, que colaborarán con los científicos que propongan los proyectos. Dispone también de diez millones de euros anuales, procedentes del ISCIII y proyecta conseguir más fondos colaborando con el sector privado.

Tras año y medio de trabajo se han seleccionado ya 81 estudios de entre las 357 memorias presentadas al Programa Intramuros, y que comenzarán a desarrollarse a partir de septiembre de forma escalonada —en función de las posibilidades materiales— de las que 46 investigaciones se han calificado como “proyectos de excelencia” que abordan cuestiones de salud prioritarias en 16 especialidades médicas, entre las que destacan Pediatría, con un 16 por ciento del total de propuestas, seguida de Oncología, con un 13 por ciento y Nefrología con un 11 (ver gráfico).

Un área muy necesitada

“Pediatría es una especialidad muy necesitada porque niños y embarazadas siempre se quedan fuera de los ensayos. Ahora hay una corriente en Europa que promueve la participación de esta población y hay grandísimas ideas porque tiene muchas necesidades y mucho por explorar”, dijo Joaquín Casariego, director general de Caiber. Además, apunta Moreno, es un área en la que “la industria tampoco invierte mucho dinero porque la población es pequeña”.

Entre los temas específicos que investigarán estos proyectos figura reanimación en neonatos; la eficacia de la cirugía bariátrica en pacientes con diabetes; el uso de células madre mesenquimales para tratar el infarto cerebral agudo; o los problemas del aparato digestivo en pacientes con sangrado por cirrosis, entre otros

En cuanto a la distribución geográfica de los proyectos, si bien es cierto que Cataluña y Madrid siguen teniendo un peso importante (26 y 22 por ciento, respectivamente), prácticamente todas las CC.AA. contribuyen a este Primer Plan, destacando el País Vasco (13 por ciento), Andalucía (11), Valencia (9) o Murcia (7).

Además, y de forma excepcional en este primer programa, Caiber incluirá en la lista de estudios aceptados otros 35 proyectos que ya estaban en marcha y contaban con evaluación científica favorable por parte de organismos públicos de financiación. Y, con el ánimo de no perder oportunidades, también se ha creado un Programa de Maduración de Proyectos (PMP), con 21 de los protocolos presentados al Programa Intramuros, que no han alcanzado el nivel de excelencia científica pero cuya puntuación los sitúa muy próximos a este.