GM Madrid | viernes, 04 de septiembre de 2015 h |

El Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitari de Bellvitge (HUB) y el Institut de Diagnòstic per la Imatge (IDI-centre Bellvitge) realizaron con éxito la primera resonancia magnética cerebral a un paciente con trastorno obsesivo compulsivo (TOC) tratado mediante estimulación cerebral profunda (DBS, en sus siglas en inglés). Esta terapia conlleva el implante de dos electrodos en el cerebro, motivo por el cual las personas portadoras no podían ser sometidas a exploraciones de neuroimagen estándar de manera segura.

Desde abril, los sistemas de estimulación cerebral profunda (DBS) de Medtronic de compatibilidad para resonancias magnéticas estándar incorporan condensadores con filtro de radiofrecuencia, una tecnología que disipa la energía emitida por la resonancia y permite que los dispositivos puedan continuar activados en modo bipolar mientras se realiza la prueba diagnóstica.

A pesar de que la resonancia magnética suela ser el mejor método para obtener imágenes, hasta ahora su uso estaba muy restringido para los pacientes portadores de un sistema de DBS, tal y como señaló Eva Real, del Servicio de Psiquiatría del HUB, que coordinó la realización de la primera resonancia magnética de cuerpo entero en España a un paciente con TOC tratado con estimulación cerebral profunda.

Además de que teniendo en cuenta que estos pacientes tienen las mismas afecciones que cualquier otra persona y, por tanto, la posibilidad de someterse a una resonancia es de vital importancia para su salud, las exploraciones de neuroimagen también son útiles para el seguimiento de la implantación de los electrodos y para profundizar en la investigación del TOC.

Buscar predictores

La resonancia practicada en el Hospital Universitari de Bellvitge forma parte de un proyecto de investigación FIS dirigido por José Manuel Menchón orientado a buscar predictores de respuesta de la terapia para conocer qué pacientes tendrán más probabilidades de responder al tratamiento antes de operarlos.