SEmfyc/ El nuevo presidente pretende avanzar en el diálogo con otras sociedades

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Aboga por crear “la casa de la atención primaria” como espacio multidisciplinar

La junta tratará de revitalizar el papel de la medicina de familia en urgencias

| 2009-12-04T16:26:00+01:00 h |

Esther Martín del Campo

Madrid

Quedan cinco meses por delante para que la nueva junta directiva de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, liderada por su nuevo presidente, Josep Basora, tome las riendas de la organización. Hasta que llegue ese momento, tal y como ha explicado en una entrevista concedida a GACETA MÉDICA para avanzar las líneas de su próximo mandato, la junta “entrante” y la “saliente” trabajan codo con codo en la elaboración de su segundo plan estratégico que marcará el futuro de la sociedad científica.

Las elecciones, celebradas en el marco del último congreso de Semfyc, tuvieron su nota polémica con el apoyo explícito de la presidenta de la Comisión Nacional de Medicina Familiar y Comunitaria, Verónica Casado, a la candidatura de Basora, que hizo llegar por carta a los miembros de la sociedad. El nuevo presidente no quiere entrar en polémica y apenas esboza que son cartas a título personal que han circulado en todas las candidaturas.

A pesar de su experiencia como parte del equipo del actual presidente, Luis Aguilera, Basora admite encontrarse en una etapa diferente en la que todo parece nuevo. Y puede que así sea. De entrada, este cambio de liderazgo podría marcar una nueva etapa también en las relaciones con otras sociedades científicas de atención primaria, con las que, hoy por hoy, y a pesar de las colaboraciones puntuales, la distancia es más que evidente.

Josep Basora parece estar dispuesto a que esto cambie: “Nos une la práctica asistencial, nos separan cosas teóricas con Semergen y SEMG, pero creo que tenemos que avanzar en el diálogo para la unión del colectivo de médicos de familia de España”.

Pero tal y como anticipó en su programa electoral, Basora quiere ir más allá y añade que su intención es estrechar lazos no sólo con los médicos de familia, sino con todos los profesionales que actúan en la atención primaria. El proyecto estrella sería la creación de la casa de la atención primaria como un foro de debate multidisciplinar donde considera que pueden encontrarse todos.

Como muestra de la diversidad, apunta que su candidatura constituye un buen mosaico, con representación de casi todas las sociedades federadas y de profesionales que proceden de diferentes ámbitos asistenciales, de investigación y de docencia.

Dignificar la asistencia

Josep Basora asegura que el reto más importante para ellos es dignificar la asistencia en la medicina de familia y la atención primaria: “Todo lo que reste burocracia y priorice una asistencia de calidad dignifica la medicina de familia”.

La nueva junta también se ha propuesto revitalizar partes del programa de la especialidad que considera que han caído en desuso, como la atención comunitaria, la atención domiciliaria, las curas paliativas, la atención a la mujer y el niño, o la defensa del papel de la medicina de familia en urgencias, que ha demostrado durante años estar preparada para ello, según explica Basora.

Además, dirigirán sus esfuerzos a aumentar la presencia de esta especialidad en la universidad, con la creación de una red de universidades amigas de la medicina de familia. Basora insiste en que es importante el peso de esta especialidad en la universidad española: “Si no se enseña correctamente, es muy difícil que los estudiantes elijan esta opción” En esta línea, otro objetivo es potenciar la acreditación de médicos de familia como profesores titulares. Para este proceso se exigen una serie de méritos científicos y publicaciones que resultan poco accesibles para estos facultativos, que se mueven dentro de un campo más general.

Investigación en servicios

La otra línea fundamental es potenciar la investigación en AP junto a las instituciones que la realizan en este momento. La investigación en este campo es mucho más transaccional, en opinión de Basora, que insiste en que no hace falta obtener muchas patentes y que transcurran muchos años para incorporar los avances a la práctica. “Hay aspectos clínicos que se pueden investigar, pero también hay que hacerlo en la prestación de servicios”, añade.

Otro punto importante para el nuevo presidente es dar más peso al papel de las sociedades científicas federadas. Aboga por ofrecer más visibilidad a las iniciativas que desarrollan las sociedades autonómicas, que hasta ahora han tenido poco eco en el ámbito nacional. “Estamos en un Estado de autonomías donde cada sociedad federada tiene su interlocución con la administración; queremos que los pactos, acuerdos, etc., sirvan de modelo a todos”, indica.

Para ello, cuenta con el respaldo de su equipo y con la herencia del trabajo de la junta de Luis Aguilera, del que destaca su capacidad para hacer evolucionar a la sociedad científica y el crecimiento en número de socios experimentado en los últimos años, que hoy alcanza los 19.700 y convierte a Semfyc en la más numerosa de España y la tercera del mundo. Bajo su dirección, Basora afirma que “Semfyc ha adquirido una gran reputación y reconocimiento como sociedad científica”.