Reumatología/ Un estudio avala el necesario seguimiento de pacientes reumáticos

br

Buscan modificar la inercia clínica y usar cuestionarios de calidad en la consulta
| 2009-10-11T18:03:00+02:00 h |

irene fernández

Madrid

¿Cómo reducir el dolor y, por tanto, mejorar la calidad de vida de los enfermos de artrosis? La clave radica en un aumento de la atención prestada por el médico de familia al estado de salud del paciente. O lo que es lo mismo, en la necesidad de una atención integral, más específica sobre la artrosis y consistente en valorar protocolizadamente su grado de afectación, dolor y repercusión en la calidad de vida, por parte de Atención Primaria (AP).

Así se extrae de los recientes resultados del estudio Artro Pro, una investigación del Grupo de Reumatología de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), iniciada hace dos años, que han demostrado que el aumento de esta atención y una mayor conciencia de la enfermedad por parte de los afectados contribuía a reducir el dolor y mejorar la funcionalidad y la calidad de vida.

Este estudio multicéntrico y aleatorizado, que ha implicado a 1.800 médicos de AP, 329 centros de salud y 5.400 pacientes en España, dividió a los médicos en dos grupos: el primero recibió formación sobre artrosis para mejorar su relación con el paciente; el segundo no. A los dos años, se observó que no había ningún beneficio de la intervención practicada sobre la inercia del médico de familia, por lo que no hubo mejorías diferentes entre ambos grupos. Sin embargo, sí hubo una evidencia en los dos: todos los pacientes mejoraron su tratamiento. “La validez del estudio es que observamos que cuando a un paciente se le somete a una atención integral, se valora su situación de dolor, y se le plantea un seguimiento, empieza a implicarse y mejora”, afirmó, la semana pasada, Alejandro Tejedor, coordinador del Grupo de Reumatología de Semfyc, en la presentación de una campaña sobre artrosis.

Además, los datos del ensayo, que se presentarán en profundidad en el próximo Congreso Nacional de Reumatología, demuestran que existe un alto grado de comorbilidad y una baja calidad de vida en estos pacientes, según las escalas SF-12, Womac y EVA. Los objetivos pasan ahora por la búsqueda de otros factores que modifiquen el desarrollo de inercia clínica, y la promoción del uso de cuestionarios de calidad de vida o dolor en la consulta.

Equiparación y más tiempo

La artrosis puede convertirse en motivo de exclusión social. Por eso, los profesionales quieren que su seguimiento en AP se equipare al de otras enfermedades como las cardiovasculares o la diabetes. “Se nos debe facilitar más tiempo para el paciente con artrosis”, reclamó Tejedor. Para ello, Rosario García de Vicuña, presidenta de la Sociedad Española de Reumatología (SER), anunció la puesta en marcha de un plan, en conjunto con Semfyc, denominado Icaro, que pretende evaluar y mejorar la calidad asistencial de los pacientes con enfermedades reumáticas, mejorar la práctica clínica, y apoyar el desarrollo de herramientas para mejorar la seguridad del paciente. Plan que ha servido como germen para que el Ministerio de Sanidad y Consumo haya reconocido la importancia de estas enfermedades y vaya a proponer una estrategia nacional.

Pero para que funcione, tanto Semfyc como la SER insisten en la necesaria coordinación entre todos los agentes implicados en la asistencia sanitaria. “Queremos involucrar también a enfermería, traumatólogos y cirujanos ortopédicos”, aseguró García de Vicuña.