GM Madrid | viernes, 18 de diciembre de 2015 h |

Andalucía ha conseguido reducir el consumo de antibióticos gracias al Programa Integral de Prevención, Control de las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria y uso apropiado de los Antimicrobianos (Pirasoa), implantado en enero de 2014 en todos los centros sanitarios andaluces. Concretamente, en atención primaria ha bajado un 6 por ciento y en hospitales un 9 por ciento, contribuyendo así a luchar contra el incremento de las resistencias bacterianas, un problema que la propia Organización Mundial de la Salud ha definido como una de las mayores amenazas para la salud pública mundial.

El programa Pirasoa, pionero a nivel nacional, ha logrado que la sanidad pública andaluza trabaje sobre el uso de antimicrobianos y sobre la prevención de infecciones nosocomiales, a diferencia de proyectos similares en otros entornos. “Estas actuaciones, desarrolladas en el marco de la Estrategia de Seguridad del paciente, han logrado evitar un número importante de muertes y estancias hospitalarias asociadas a las complicaciones y mortalidad de las bacterias multirresistentes”,destacó el consejo de Salud, Aquilino Alonso, al tiempo que aseguró que el Gobierno andaluz está demostrando que el modo de hacer sostenible el SNS no es tanto restringir los recursos, el empleo o el acceso; sino invertir en calidad y en medidas que reducen también, como es el caso de esta estrategia, los costes de la no calidad, que pueden medirse en términos de salud y en términos económicos.

Trayectoria andaluza

El Programa Pirasoa forma parte de una estrategia decidida de la consejería para mejorar el uso de antimicrobianos en su red de centros asistenciales y que va unida a otra de prevención, control y reducción de infecciones derivadas de la asistencia sanitaria, principalmente en hospitales. De hecho, es la unión de ambas vertientes la que aporta otro aspecto de singularidad al programa andaluz.