GM Madrid | viernes, 23 de octubre de 2015 h |

Durante el X Círculo Sanitario sobre ‘El reto de diseñar un modelo de Urgencias’, la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts) se pusieron de manifiesto las necesidades fundamentales en la región como la consolidación de las plazas y la convocatoria de la correspondiente OPE, la creación de ‘jefaturas de Servicio’ frente a los actuales ‘coordinadores de urgencias’, un modelo de jornada que permita la adaptación a través de incentivos adecuados y el reconocimiento de la especialidad de urgencias.

Julián Ezquerra, secretario general de Amyts, aseguró que llevará estos planteamientos a su negociación en la Mesa Sectorial de Sanidad y presionará a la consejería para conseguirlo.

Actualmente, en la Comunidad de Madrid, cerca del 98 por ciento de los médicos que trabajan en urgencias son eventuales. Y es que la última OPE para médicos de urgencias que se celebró en el Insalud fue antes de las transferencias sanitarias a las comunidades autónomas en 2001. En aquel momento, obtuvieron plaza cerca de 500 médicos de las diez CC.AA. que todavía eran dependientes del Insalud. En el caso de Madrid, consiguieron plaza 64 médicos pero en la actualidad sólo quedan 31. Según señalaron los participantes en el X Círculo Sanitario, esta realidad es causa y a la vez consecuencia de la precariedad laboral que se vive en las urgencias de la Comunidad de Madrid.

Falta de OPEs

Durante el encuentro, Juan González Armengol, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias (Semes), destacó la excepcionalidad de la Comunidad de Madrid con respecto a otras comunidades autónomas, por la falta de OPEs desde la de 2001.

Armengol también defendió que para combatir la precarización “tiene que haber jerarquización de los servicios, plantillas y estabilización progresiva de las mismas”, y manifestó su percepción de que “hay voluntad por parte del actual consejero” para adoptar estos pasos. Ante la desigualdad administrativa entre los distintos hospitales, reclamó “equidad jurídica administrativa”.

Tomás Toranzo Cepeda, vicesecretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), destacó el “fracaso” que supone una OPE que no retiene a los médicos a los que consolida —en referencia a la de 2001— y criticó la precariedad por la falta de OPEs así como por la circunstancia de que muchos médicos dirijan las urgencias de forma provisional, generándose así constantes cambios a su marcha en los servicios.

Precariedad

Roberto Calvache Arranz, médico de Urgencias del Hospital del Henares, por su parte, aseguró que las urgencias están menospreciadas. Y es que, en su opinión, “es un lugar de paso debido al elevado grado de precariedad y al constante recambio en las plantillas”. Asimismo, se preguntó por qué en Educación hay OPEs periódicas y en Sanidad no.

Como modelo de funcionamiento, defendió una organización propia de la urgencia, independiente de otros servicios,

José Soto Bonel, director gerente del Hospital Clínico San Carlos, reconoció que desde la Administración se han hecho “pocos intentos serios” para fijar las plantillas y “no suficientes” porque hay mucha eventualidad, y apuntó que “aunque hay plantillas, no son de urgenciólogos, porque todavía no se ha reconocido la especialidad”. Ante esta tesitura plantea la necesidad de presionar para que se reconozca definitivamente la especialidad, y así convocar plazas estables.