Premios BiC
| viernes, 12 de marzo de 2010 h |

Las divergencias salariales en relación con el pago de las guardias van más allá incluso de los propios residentes, generando un agravio que, según Vicente Matas, autor del estudio junto a María Jesús Hidalgo, ambos de CESM-Granada, necesita una rápida solución.

En su opinión, los médicos en plantilla de cualquier servicio siempre deberían cobrar la hora de atención continuada a un precio superior a los que están en formación pero esto no siempre es así, según los resultados del informe sindical que reflejan cómo un R-4 y un R-5 de Navarra perciben por la hora de guardia en día laborable 22, 45 euros, un precio superior a lo que cobran los profesionales en plantilla de Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Castilla y León, Ceuta y Melilla, Extremadura, Madrid y La Rioja (unos 18 euros). También los MIR de cuarto y quinto año de Castilla-La Mancha superan (con 23,58 euros la hora) el salario de los médicos en plantilla de las citadas comunidades por estas jornadas (unos 18,93 euros) y los residentes de los últimos años de todos los servicios de salud, salvo de Galicia y Extremadura, obtienen por la hora de atención continuada en festivos especiales una cantidad superior a los 18,93 euros que reciben los profesionales contratados —en Murcia alcanzan los 40,80 euros la hora—. “¿Es esto justo en el mejor sistema sanitario del mundo?”, plantea Matas instando a que alguien de las explicaciones oportunas.