A. L. S. Madrid | viernes, 03 de octubre de 2014 h |

Si en la última edición de ASCO se presentaban datos que mostraban que afatinib en primera línea aumentaba la supervivencia global de los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico avanzado con mutaciones comunes del EGFR frente a quimioterapia —lo que posteriormente justificó su aprobación en España—, en esta edición de ESMO el inhibidor irreversible de la familia de receptores ErbB ha mostrado su utilidad en cáncer escamoso de pulmón avanzado.

Así lo demuestran los resultados del estudio de fase III LUX-Lung 8, el primero que compara directamente la eficacia de dos fármacos (afatinib y erlotinib) dirigidos a dianas moleculares en pacientes que no responden a una quimioterapia de primera línea. Y es que Hasta ahora el tratamiento estándar de segunda línea para el cáncer de pulmón avanzado se basa en tres fármacos: docetaxel, pemetrexed y erlotinib. A priori no se había demostrado ninguna eficacia en supervivencia global de un tratamiento sobre otro, pero erlotinib es el fármaco con mejor tolerancia por su perfil general, y es el más aceptado por los pacientes por ser oral.

Los nuevos datos presentados indican que afatinib (que comercializa Boehringer Ingelheim como Giotrif) disminuye el riesgo de progresión de la enfermedad un 18 por ciento en comparación con erlotinib (Tarceva, de Roche) y retrasa el crecimiento del tumor, con una mediana de supervivencia libre de progresión de 2,4 frente a 1,9 meses. Además proporciona una mejoría de la variable secundaria, la tasa de control de la enfermedad (45,7 por ciento frente a 36,8) y de la tasa de respuesta objetiva (4,8 frente a 3,0). Asimismo, se observó una tendencia a un empeoramiento más tardío de los síntomas del cáncer de pulmón y del estado general y la calidad de vida.

Para Manuel Cobo, del Hospital Regional Universitario de Málaga, estos datos implican que afatinib sería una opción para segunda línea del carcinoma de pulmón no microcítico avanzado con histología escamosa. De confirmarse estos datos con los de supervivencia global, el fármaco “se posicionaría como una opción de tratamiento estándar en segunda línea en este grupo de pacientes, superando a erlotinib”. “Sería el primer estudio, hasta la fecha, en el que un tratamiento demuestra mejoría en supervivencia global frente a otro, en el contexto de la segunda línea del cáncer de pulmón no microcítico avanzado”, subrayó Cobo.

Cabeza y cuello

Por otro lado, aunque los resultados con afatinib del estudio en fase III LUX-Head & Neck habían levantado mucha expectación, lo cierto es que el fármaco no ha demostrado aumentar la supervivencia global de los pacientes con cáncer escamoso de cabeza y cuello avanzado que no responden a tratamiento previo frente a metotrexato. Sí que hay resultados positivos, sin embargo, en lo que a supervivencia libre de progresión se refiere. De hecho, los pacientes experimentaron una retraso en el crecimiento del tumor con una mediana de 2,6 meses frente a 1,7 meses con quimioterapia, lo que implica una disminución del riesgo de progresión de la enfermedad de un 20 por ciento.

En las variables secundarias este inhibidor de la tirosina quinasa mejora la tasa de control de la enfermedad (49,1 por ciento vs 38,5) y la tasa de respuesta objetiva (10,2 vs 5,6 por ciento). Asimismo, los pacientes tratados con afatinib refieren un empeoramiento más tardío de los síntomas relacionados con la enfermedad.