Manuel J. Vázquez,
Médico de Urgencias
y Emergencias
| viernes, 16 de enero de 2015 h |

Estimado Sr. Ministro de Sanidad:

Muy probablemente le hayan informado desde el “anterior equipo” de Sanidad del decreto que regula la formación troncal en España y que fue publicado hace escasos meses. Pero quizás no le hayan mostrado correctamente las “excelencias” del citado decreto sobre la medicina de urgencias y emergencias. Como “urgenciologo” creo que lo más cortés es transmitirle las bases en las que se sustentan las apreciaciones de alguno de sus predecesores/as para considerar la Medicina de Urgencias y Emergencias como un ACE (Área de (des) Capacitación Específica).

Este “invento” llamado ACE de urgencias, desarrollado por las directivas de la Semfyc y la SEMI (con el amparo de algunos “anteriores” directivos del ministerio, y del presidente y vicepresidenta de la comisión nacional de ciencias de la salud) no se sustenta en ningún documento técnico con el mínimo rigor exigible (incluidos documentos varios del ministerio que recomiendan repetidamente la creación de una especialidad independiente). No se apoya en ninguna razón de índole política, es más, el parlamento español aprobó una PNL (propuesta conjunta PP-PSOE) instando al gobierno a crear una especialidad independiente en MUyE, incluso sus predecesores en el cargo anunciaron en diferentes medios la creación de esta especialidad. Se preguntará entonces si tal vez la razón sea el entorno internacional; pues no Sr. Ministro: en Europa la especialidad en MUyE existe en 18 países, y la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS) la recoge como una especialidad independiente: “La formación de especialistas médicos europeos en MUE está sujeta a la directriz europea 2005/36/EC con una duración mínima determinada de 5 años de formación, a tiempo completo como especialidad médica primaria. Dentro de los 5 años de formación un mínimo de 3 años deben ser en un SUH acreditado”. Quizás llegue entonces a pensar que es un “favor” que nos hacen y está basado en la petición de los profesionales que ejercen en estos servicios; nuevamente no Sr. Ministro, este ACE “se inventó” con la nula participación de la sociedad que aglutina a más de 5000 urgenciólogos y en contra del 98% de los responsables de los servicios de urgencias y emergencias en España (remitidas sus firmas por escrito al Ministerio).

Se dirá entonces, pero, ¿por qué?. Lamentablemente por razones que escapan a cualquier tipo de argumentación razonada. El motivo, simple (lamentablemente poco tiene que ver con ofrecer la mejor asistencia a nuestros pacientes): conservar las parcelas de poder de algunas comisiones nacionales en las plazas MIR y garantizar un suculento negocio posterior llamado ECOE.

Definitivamente entramos en el mundo del esperpento: se crea un “engendro” sin reconocimiento europeo, con nula legitimidad (validez, justicia y eficacia), extremadamente costoso, sin futuro y sin criterio. Se llama ACE de Urgencias y lo inventan quienes no ejercen la más bonita de las especialidades. En fin, el “cocinero” se ha convertido en “piloto”… Veremos donde acaba este “vuelo”.

Pero como bien sabe Sr. Ministro, “no hay mal que cien años dure”. Solo le invitamos a que se informe, consulte, descubra la verdad… Si así fuera, muchos “urgenciólogos” desencantados observaremos lo que es una auténtica realidad palpable en el mundo y debería serlo en este país: nuestra propia especialidad en MUyE.

Gracias Sr. Ministro