Juan José Sánchez Luque, Presidente
del Commálaga
| viernes, 09 de octubre de 2015 h |

La frase “el médico tiene que estudiar toda la vida” es una gran verdad. Es una carrera de fondo donde, en la mayoría de las ocasiones, nos corresponde estudiar y buscar las mejores evidencias científicas para lograr el diagnóstico y tratamiento más certeros para nuestros pacientes fuera del horario laboral.

Nuestra experiencia tiene que ir conjugándose con la adquisición de nuevos conocimientos en las vertientes clínica, docente e investigadora.

Para recorrer el camino, las administraciones públicas y privadas deben motivar a los profesionales más allá de la situación actual donde esa trayectoria de mejora se produce, sobre todo, por el propio deseo de los profesionales de hacer lo mejor posible el trabajo diario.

En todo este contexto, la carrera profesional en el sector público ha experimentado el vendaval que la crisis ha supuesto para su desarrollo. Ha faltado homogeneizar su inicio y también su desarrollo entre las diferentes comunidades autónomas. Diecisiete supuestos diseños de carrera profesional crean modelos diferentes que se desvirtúan con el paso del tiempo y donde la motivación económica no debe ser el único fin para justificarla.

Una carrera profesional no debe crearse para detenerse y quedar en el limbo de un procedimiento donde la falta de recursos económicos frena en seco su desarrollo.

La carrera profesional debe ser una herramienta motivadora que suponga una mejora constante en las condiciones de trabajo del profesional, promoviendo su desarrollo científico y creando una estimulación continua que sirva de avituallamiento en la auténtica maratón que supone ejercer la medicina.

El procedimiento debe ser claro y no convertirse en una carrera de obstáculos que genere una desidia ante la dificultad de lograr superar los peldaños de una escalera, que además no debería desaprovechar a los profesionales, que justificado por la edad entren en su jubilación, sino obtener el beneficio para el sistema sanitario de su experiencia acumulada.

Toda una vida, como dice la canción, amando una profesión: ser médico. Esto debe tener el reconocimiento profesional que merece y no sólo en el sector público, sino que además el sector privado debe crear también un modelo de carrera profesional que suponga un estímulo de mejora.

Por tanto, superemos los obstáculos y recorramos la maratón recibiendo el agua necesaria para combatir la sed que se genera en un largo camino de esfuerzo para recorrerlo.